Cómo limpiar el cabezal de la ducha con vinagre

Llena una bolsa de plástico con vinagre blanco, átala alrededor del cabezal de la ducha y déjala actuar durante la noche para disolver los depósitos de cal y restaurar el flujo de agua.

  1. Reúne los materiales necesarios. Consigue una bolsa de plástico resistente, vinagre blanco, una liga o cinta adhesiva, un cepillo de dientes viejo y un trapo limpio. El vinagre blanco es más efectivo que otros tipos porque tiene mayor acidez para disolver los minerales.
  2. Llena la bolsa con vinagre. Vierte suficiente vinagre blanco en la bolsa de plástico para que cubra completamente todos los orificios del cabezal. No necesitas llenar toda la bolsa, solo lo suficiente para sumergir la parte frontal del cabezal donde salen los chorros de agua.
  3. Asegura la bolsa al cabezal. Coloca la bolsa alrededor del cabezal de la ducha de manera que quede completamente sumergido en el vinagre. Usa una liga resistente o cinta adhesiva para sellar bien la bolsa alrededor del brazo del cabezal. Asegúrate de que no se vaya a caer durante la noche.
  4. Deja actuar toda la noche. Permite que el vinagre trabaje durante 8 a 12 horas. El ácido acético del vinagre necesita tiempo para disolver completamente los depósitos de cal y otros minerales que bloquean los orificios del cabezal.
  5. Retira la bolsa y enjuaga. Quita cuidadosamente la bolsa y desecha el vinagre usado. Abre el agua caliente y deja correr durante varios minutos para eliminar los residuos de vinagre y los depósitos sueltos.
  6. Cepilla los orificios obstruidos. Si algunos orificios siguen bloqueados, usa un cepillo de dientes viejo para frotar suavemente la superficie del cabezal. También puedes usar un palillo de dientes para destapar orificios específicos que permanezcan obstruidos.
  7. Limpia y seca el cabezal. Pasa un trapo húmedo por toda la superficie del cabezal para eliminar cualquier residuo de vinagre. Seca con un trapo limpio para evitar manchas de agua y dale un aspecto brillante.