Limpieza profunda de asador a gas
Asadores son el corazón de cualquier patio, pero la acumulación de grasa y residuos carbonizados no solo arruina el sabor de la comida, sino que crea riesgos de incendios peligrosos. Un asador limpio es una máquina eficiente que cocina de manera uniforme y dura años más si se mantiene con regularidad. Limpiar a fondo no es una tarea de cinco minutos, pero el resultado compensa el esfuerzo. Cuando termines, verás los quemadores trabajar con una llama azul brillante y constante, y tus carnes no tendrán ese regusto a ceniza vieja. Prepara el espacio, ten a mano un buen desengrasante y prepárate para dejarlo casi como nuevo.
- Precalentado y carbonizado. Enciende el asador a potencia máxima con la tapa cerrada durante 15 minutos. Esto carbonizará cualquier residuo orgánico pegado, facilitando mucho el cepillado posterior.
- Cepillado de rejillas. Una vez que el asador se haya enfriado, usa un cepillo de cerdas de acero inoxidable para frotar las rejillas vigorosamente. Elimina todo el carbón suelto hasta dejar el metal expuesto.
- Desmontaje interno. Retira las rejillas y las placas difusoras de calor (las piezas que cubren los quemadores). Inspecciona visualmente los quemadores en busca de orificios obstruidos.
- Limpieza de quemadores. Usa un alambre delgado o un palillo para limpiar cada pequeño orificio de salida de gas en los quemadores. Aspira o cepilla el exterior del quemador para quitar el óxido y los residuos.
- Lavado de la caja. Usa una espátula de plástico para raspar la grasa acumulada en el fondo de la caja del asador. Luego, lava el interior con agua caliente, jabón lavaplatos fuerte y una esponja abrasiva.
- Enjuague y armado. Enjuaga todo con agua limpia, seca las piezas con un paño y vuelve a instalar los quemadores, difusores y rejillas. Enciende el asador por 5 minutos para eliminar cualquier residuo de humedad.