Cómo instalar burletes en una puerta para aislar del frío y calor
Instalar burletes en una puerta es sencillo: mide el marco, corta las tiras de sellado del tamaño adecuado y fíjalas en las ranuras del marco donde cierra la puerta.
- Inspecciona y limpia el marco de la puerta. Revisa todo el perímetro del marco donde cierra la puerta. Busca espacios por donde entra aire frío o se escapa el aire caliente. Limpia bien estas áreas con un trapo húmedo para quitar polvo, grasa y residuos viejos de burletes anteriores. Deja secar completamente antes de continuar.
- Mide el marco y selecciona el tipo de burlete. Mide la altura de ambos lados del marco y el ancho de la parte superior. Los burletes de goma con adhesivo funcionan bien para espacios pequeños, mientras que los de espuma son mejores para huecos más grandes. Los burletes en V de vinilo son ideales para ventanas y puertas que se deslizan.
- Corta los burletes a medida. Corta tres piezas: dos para los lados verticales y una para la parte superior. Corta cada pieza 2-3 centímetros más larga de lo necesario para asegurar un sellado completo. Usa tijeras afiladas o un cúter para hacer cortes limpios y rectos.
- Instala los burletes en los laterales. Comienza por uno de los lados verticales. Retira el papel protector del adhesivo gradualmente mientras presionas firmemente el burlete contra el marco. Asegúrate de que quede centrado en la superficie donde hace contacto la puerta. Repite en el lado opuesto.
- Coloca el burlete superior. Instala la tira horizontal en la parte superior del marco. Debe quedar alineada con los burletes laterales sin solaparse. Presiona firmemente por toda la longitud para garantizar una buena adhesión.
- Ajusta el burlete inferior. Para la parte inferior, puedes usar un burlete de barrido que se atornilla a la puerta misma, o una tira que va en el umbral. Si usas burlete de barrido, debe tocar apenas el suelo sin arrastrar al abrir y cerrar la puerta.
- Prueba el sellado. Cierra la puerta y verifica que los burletes hagan contacto uniforme sin impedir el cierre normal. Enciende una vela o usa incienso cerca del marco para detectar corrientes de aire que indiquen áreas mal selladas. Ajusta según sea necesario.