Cómo mantener una valla de madera en buen estado

El mantenimiento de una valla de madera requiere limpieza anual, inspección de daños, tratamiento contra plagas y aplicación de sellador o tinte cada 2-3 años para protegerla de los elementos.

  1. Inspecciona toda la estructura. Revisa cada tabla, poste y elemento de fijación en busca de grietas, podredumbre, tornillos sueltos o daños por insectos. Presta especial atención a las zonas cercanas al suelo donde se acumula más humedad. Marca con tiza las áreas que necesiten reparación.
  2. Limpia la superficie de la madera. Retira hojas, tierra y residuos acumulados. Usa una manguera para enjuagar la valla y después aplica una solución de agua tibia con jabón neutro usando un cepillo de cerdas suaves. Para manchas difíciles, mezcla bicarbonato de sodio con agua hasta formar una pasta.
  3. Repara tablones y elementos dañados. Reemplaza las tablas podridas o muy dañadas cortándolas a medida y fijándolas con tornillos galvanizados. Rellena grietas pequeñas con masilla para madera exterior. Aprieta tornillos flojos y reemplaza los oxidados. Si hay postes sueltos, refuérzalos con grava adicional.
  4. Aplica tratamiento preventivo. Rocía un fungicida específico para madera en las zonas húmedas y cerca del suelo. Si detectas señales de termitas u otros insectos, aplica un insecticida para madera siguiendo las instrucciones del fabricante. Deja secar completamente antes del siguiente paso.
  5. Lija las superficies ásperas. Usa papel de lija de grano 120 para alisar astillas y zonas rugosas. Lija siempre siguiendo la veta de la madera. Esto ayudará a que el sellador o tinte se adhiera mejor. Limpia el polvo con un trapo húmedo.
  6. Aplica sellador o tinte protector. Elige un día seco y sin viento. Aplica el producto con brocha o rodillo, siguiendo siempre la dirección de la veta. Comienza por la parte superior y trabaja hacia abajo. Deja secar según las indicaciones del fabricante antes de aplicar una segunda capa si es necesaria.