Cómo renovar las juntas de mortero en muros de ladrillo
Renovar las juntas de mortero requiere retirar el mortero deteriorado hasta 2 cm de profundidad y aplicar mortero nuevo con una llana especial, permitiendo el curado durante 24-48 horas.
- Evalúa el estado del mortero. Examina las juntas de mortero en busca de grietas, desprendimientos o áreas blandas. Presiona con un destornillador para identificar mortero suelto. Las juntas que se desmoronan fácilmente o tienen más de 6mm de profundidad necesitan renovación inmediata.
- Retira el mortero deteriorado. Usa un cincel para mortero y martillo para retirar cuidadosamente el mortero dañado hasta una profundidad de 15-20mm. Trabaja desde el centro hacia los bordes para evitar dañar los ladrillos. Limpia completamente los residuos con un cepillo de cerdas duras.
- Humedece las juntas limpias. Rocía las juntas vacías con agua usando un pulverizador hasta que estén húmedas pero sin charcos. Esto evita que los ladrillos absorban agua del mortero nuevo demasiado rápidamente, lo que debilitaría la unión.
- Prepara el mortero de rejunteo. Mezcla mortero específico para rejunteo siguiendo las proporciones del fabricante. La consistencia debe ser firme pero trabajable, similar a una pasta espesa. Prepara solo la cantidad que puedas usar en 30 minutos.
- Aplica el mortero nuevo. Usa una llana para juntas o espátula pequeña para presionar firmemente el mortero en las juntas horizontales primero, luego las verticales. Llena completamente cada junta, compactando bien para eliminar bolsas de aire.
- Alisa y da forma a las juntas. Cuando el mortero esté parcialmente endurecido (después de 30-60 minutos), usa una herramienta de rejunteo para darle la forma deseada. La forma cóncava es la más común y efectiva para el drenaje del agua.
- Limpia los excesos y cura. Retira los excesos de mortero de la superficie de los ladrillos con un cepillo suave antes de que endurezca completamente. Mantén las juntas ligeramente húmedas durante las primeras 24-48 horas para un curado óptimo.