Cómo Lavar a Presión de Forma Segura el Revestimiento de tu Casa

El revestimiento actúa como el escudo principal de tu hogar, luchando constantemente contra el viento, la lluvia y los rayos UV que degradan lentamente su acabado y atrapan la suciedad. Si bien es tentador eliminar las manchas persistentes con ajustes de alta presión, hacerlo a menudo causa daños permanentes a la madera, el vinilo o el fibrocemento, e incluso puede forzar el agua dentro de la estructura de tu pared, donde eventualmente causará pudrición. Lograr una limpieza de aspecto profesional se trata de elegir el agente químico adecuado y usar la máquina como una herramienta de enjuague en lugar de un chorro de arena. Cuando se hace correctamente, tu revestimiento lucirá como nuevo sin un solo abolladura o marco empapado en agua a la vista.

  1. Sella y Protege. Cierra todas las ventanas y puertas de forma segura. Cubre las plantas delicadas cercanas, las lámparas y las tomas eléctricas con láminas de plástico y cinta de pintor para protegerlas de las soluciones de limpieza y las salpicaduras de agua.
  2. Aplica el Agente de Limpieza. Llena el depósito de jabón con un detergente seguro para revestimientos. Usando una boquilla negra de baja presión, aplica el jabón al revestimiento comenzando desde abajo y trabajando hacia arriba para asegurar una cobertura uniforme sin dejar vetas.
  3. Frota las Áreas Difíciles. Usa un cepillo para revestimientos de cerdas suaves y mango largo para frotar las áreas con moho, oxidación o excrementos de pájaros. Frotar ahora evita la necesidad de acercarse peligrosamente al revestimiento con la boquilla de presión más tarde.
  4. Selecciona la Boquilla Correcta. Cambia a una boquilla blanca (40 grados) para enjuagar. Nunca uses las puntas roja (0 grados) o amarilla (15 grados) en los revestimientos, ya que son lo suficientemente fuertes como para cortar el vinilo o forzar el agua detrás de las tablas de madera.
  5. Enjuaga de Arriba a Abajo. Comienza en la parte superior de la pared y trabaja hacia abajo para llevar el jabón y la suciedad hacia el suelo. Mantén la manguera a una distancia constante de al menos 18 pulgadas (45 cm) de la superficie.
  6. Inspección Final. Camina por el perímetro de la casa una vez que todo se haya secado para verificar si hay manchas o vetas olvidadas. Retira todas las cubiertas de plástico y la cinta, luego enjuaga a fondo el área circundante del suelo para eliminar cualquier residuo químico.