Cómo limpiar la chimenea de forma segura

Limpia tu chimenea con las herramientas adecuadas desde el tejado hacia abajo, cubriendo los muebles y usando equipo de protección para evitar inhalar hollín y creosota.

  1. Preparación del área de trabajo. Cubre todos los muebles cercanos con plásticos o sábanas viejas. Coloca lonas en el suelo alrededor de la chimenea. Cierra el regulador de tiro si lo tienes y sella la abertura del hogar con plástico grueso y cinta adhesiva para evitar que el hollín entre a la habitación.
  2. Inspección inicial desde el tejado. Sube al tejado con cuidado usando una escalera estable. Retira la tapa de la chimenea y examina el conducto con una linterna. Busca obstrucciones como nidos de pájaros, hojas o escombros. Si hay animales presentes, contacta un profesional antes de continuar.
  3. Limpieza desde arriba hacia abajo. Introduce el cepillo de chimenea desde la parte superior, conectando varillas según vayas bajando. Mueve el cepillo con movimientos verticales enérgicos, raspando las paredes del conducto. Trabaja en secciones de un metro, permitiendo que el hollín caiga hacia el hogar sellado.
  4. Limpieza del hogar y la cámara de humos. Espera 30 minutos para que se asiente el polvo antes de quitar el sello plástico. Aspira todo el hollín acumulado en el hogar. Limpia las paredes internas de la cámara de humos con un cepillo rígido y aspira los restos.
  5. Inspección final y mantenimiento. Examina el revestimiento del conducto buscando grietas o daños. Verifica que el regulador de tiro funcione correctamente. Reinstala la tapa de la chimenea asegurándote de que esté bien fijada. Limpia todas las herramientas antes de guardarlas.