Cómo purgar radiadores del sistema de calefacción

Purgar radiadores elimina el aire acumulado que impide la circulación del agua caliente. Se hace abriendo la válvula de purga con una llave especial hasta que salga agua sin burbujas.

  1. Enciende la calefacción y localiza los radiadores fríos. Pon el sistema de calefacción en funcionamiento durante 15-20 minutos. Recorre toda la casa tocando cada radiador de arriba abajo. Los que estén fríos en la parte superior pero calientes abajo necesitan ser purgados. Estos son los que tienen aire acumulado.
  2. Apaga la calefacción y espera a que se enfríe. Apaga completamente el sistema de calefacción desde el termostato o la caldera. Espera al menos 30 minutos para que el agua se enfríe y la presión baje. Trabajar con el sistema caliente es peligroso y puede causar quemaduras por vapor o agua hirviendo.
  3. Reúne las herramientas necesarias. Consigue una llave de purga de radiadores (se vende en ferreterías), un recipiente pequeño para recoger agua, y varios trapos o toallas. Si no tienes llave específica, algunos radiadores se pueden purgar con un destornillador plano pequeño.
  4. Localiza la válvula de purga del radiador. Busca una pequeña válvula cuadrada o hexagonal en la parte superior del radiador, generalmente en uno de los extremos. Esta válvula tiene una pequeña abertura en el centro. Coloca el recipiente debajo de la válvula y ten los trapos listos.
  5. Abre lentamente la válvula de purga. Inserta la llave de purga en la válvula y gírala hacia la izquierda (sentido antihorario) muy lentamente, solo un cuarto de vuelta. Escucharás un silbido del aire saliendo. No abras demasiado o saldrá agua a presión. Mantén el recipiente en posición para recoger cualquier gota.
  6. Espera hasta que salga agua constante. Deja que salga todo el aire hasta que comience a salir agua de forma constante sin burbujas. Esto puede tomar desde unos segundos hasta varios minutos dependiendo de cuánto aire haya acumulado. El agua inicial puede salir turbia o con sedimentos.
  7. Cierra la válvula firmemente. Una vez que salga agua limpia y constante, cierra la válvula girando hacia la derecha (sentido horario). Aprieta firmemente pero sin excederte para no dañar la rosca. Limpia cualquier agua derramada alrededor del radiador.
  8. Repite el proceso en todos los radiadores. Ve radiador por radiador repitiendo el mismo proceso. Empieza por los de la planta baja y sube hacia arriba. Si tienes varios pisos, purga primero los de abajo completamente antes de subir al siguiente nivel.
  9. Revisa la presión del sistema. Después de purgar todos los radiadores, revisa el manómetro de presión en la caldera. La presión debe estar entre 1 y 1.5 bares. Si está baja, abre ligeramente la llave de llenado hasta alcanzar la presión correcta.
  10. Enciende el sistema y verifica el funcionamiento. Vuelve a encender la calefacción y espera que los radiadores se calienten uniformemente. Toca cada radiador para confirmar que se calientan completamente de arriba abajo. Si alguno sigue frío en la parte superior, repite el proceso de purga.