Cómo hacer el lavado de un calentador de agua

Drena completamente el tanque del calentador para eliminar sedimentos y minerales acumulados, mejorando su eficiencia y prolongando su vida útil.

  1. Apaga el suministro de energía. Si tu calentador es eléctrico, apaga el interruptor en el panel eléctrico. Si es de gas, gira la perilla del termostato a la posición 'piloto' o 'vacation'. Nunca trabajes con un calentador encendido ya que el agua estará extremadamente caliente.
  2. Cierra el suministro de agua fría. Localiza la válvula de agua fría en la parte superior del calentador y gírala en sentido horario hasta cerrarla completamente. Esta válvula generalmente tiene una manija azul o está marcada como 'cold' o 'entrada'.
  3. Conecta la manguera de jardín. Enrosca una manguera de jardín a la válvula de drenaje ubicada en la parte inferior del tanque. Asegúrate de que la conexión esté bien apretada para evitar fugas. Dirige el otro extremo de la manguera hacia un desagüe de piso o al exterior.
  4. Abre un grifo de agua caliente. Ve al grifo de agua caliente más cercano en tu casa y ábrelo completamente. Esto permite que entre aire al sistema y facilita el drenaje del tanque. Deja este grifo abierto durante todo el proceso.
  5. Abre la válvula de drenaje. Gira la válvula de drenaje en sentido antihorario para abrirla. El agua comenzará a salir por la manguera. Ten paciencia, ya que un tanque de 150 litros puede tardar 30-60 minutos en vaciarse completamente.
  6. Enjuaga el tanque. Una vez que el flujo de agua se reduzca significativamente, abre brevemente la válvula de agua fría por unos segundos para remover sedimentos restantes. Repite este proceso 2-3 veces hasta que el agua salga relativamente clara.
  7. Cierra las válvulas y llena el tanque. Cierra la válvula de drenaje girándola en sentido horario y desconecta la manguera. Abre completamente la válvula de agua fría. Cuando el agua salga normalmente del grifo que dejaste abierto, ciérralo y reactiva la energía del calentador.