Cómo detectar moho en tu casa

Revisa áreas húmedas como baños, sótanos y ventanas buscando manchas oscuras, olores a humedad y signos de humedad excesiva.

  1. Inspecciona las áreas más propensas. Comienza por los baños, especialmente alrededor de la ducha y bañera. Revisa detrás del inodoro y debajo del lavabo. Examina el sótano, el ático y cualquier área que haya tenido filtraciones de agua. Presta atención especial a las esquinas y donde las paredes se encuentran con el techo.
  2. Busca señales visuales. El moho aparece como manchas negras, verdes, grises o marrones en las superficies. Puede verse como pequeños puntos o crecer en parches más grandes. Revisa las paredes, techos, marcos de ventanas y cualquier superficie que pueda retener humedad. También busca decoloración o manchas de agua que indiquen problemas de humedad.
  3. Detecta olores característicos. El moho produce un olor distintivo a humedad, similar a tierra mojada o papel viejo. Camina por tu casa y huele cuidadosamente cada habitación. Si detectas este olor persistente, especialmente en áreas cerradas, es probable que tengas moho aunque no lo veas.
  4. Revisa detrás de muebles y electrodomésticos. Mueve los muebles que están pegados a las paredes exteriores. Revisa detrás del refrigerador, la lavadora y secadora. Estos aparatos pueden crear condensación y las áreas detrás de ellos a menudo tienen poca ventilación, creando condiciones ideales para el crecimiento del moho.
  5. Examina el sistema de ventilación. Quita las rejillas de ventilación y revisa dentro de los ductos con una linterna. El moho en el sistema de aire puede esparcirse por toda la casa. También revisa los filtros de aire: si están negros o tienen un olor fuerte a humedad, es una señal de alarma.
  6. Verifica niveles de humedad. Usa un higrómetro para medir la humedad relativa en diferentes habitaciones. Niveles superiores al 60% favorecen el crecimiento del moho. Presta especial atención a áreas que consistentemente muestran alta humedad, ya que son lugares donde el moho puede desarrollarse aunque no sea visible aún.