Los estantes flotantes parecen difíciles. No lo son. La prueba.
Por Sam | HowTo: Home Edition | Primavera 2026
Sin soportes visibles. Sin herraje complicado. Solo una pared que al fin parece que lo planeaste así.
Los estantes flotantes tienen una reputación que no merecen. El truco está en tres cosas: encontrar los montantes, comprar el soporte correcto y no apresurarse en el último paso.
Antes de comprar nada
Encuentra y señala todos los montantes en la zona de trabajo antes de ir a la ferretería. Un estante que soporte libros, plantas o cualquier cosa más pesada que una vela necesita anclarse en madera real detrás de la pared.
Qué comprar
Usa un sistema de soporte oculto para el acabado flotante más limpio, o un soporte tradicional con una tabla de madera encima para el primer proyecto más rápido. Para el estante, una tabla de 1x10 o 1x12 cortada a medida funciona bien.
Las herramientas que necesitas
- Detector de montantes o imán fuerte
- Taladro con brocas
- Nivel
- Lápiz y cinta métrica
- Lija de grano 120 y grano 220
- Pintura o tinte para madera
- Tornillos lo bastante largos para penetrar al menos 1,5 pulgadas en el montante
El acabado antes de colgar
Lija, limpia, pinta o tinta, y deja que el estante cure por completo antes de que toque la pared.
Colgarlo
Marca a través de los agujeros del soporte, confirma que las marcas caen sobre montantes, perfora previamente, ajusta los tornillos sin apretar del todo, comprueba el nivel y luego aprieta. Fija el estante al soporte y da un paso atrás.
La parte que siempre te atrapa
Casi ninguna pared es perfectamente plana. Una cuña fina o un pequeño cordón de sellador pintable no es un fracaso. Es el acabado.