Cómo decorar una mesa de centro con estilo

Decora tu mesa de centro combinando elementos funcionales y decorativos en diferentes alturas, usando la regla de los tercios y equilibrando colores y texturas para crear un punto focal atractivo en tu sala.

  1. Limpia y prepara el espacio. Retira todos los objetos de la mesa de centro y límpiala completamente. Aspira o barre el área alrededor para tener una vista clara del espacio disponible. Mide la mesa para conocer sus dimensiones exactas y planificar mejor la distribución de elementos.
  2. Define el elemento principal. Elige un objeto central que sirva como punto focal. Puede ser un florero grande, una bandeja decorativa, un libro de mesa de gran formato o una escultura pequeña. Este elemento debe ocupar aproximadamente un tercio del largo de la mesa y reflejar el estilo de tu sala.
  3. Crea niveles con diferentes alturas. Añade objetos de distintas alturas alrededor del elemento principal. Combina elementos bajos como libros apilados o platos decorativos con elementos medianos como velas o plantas pequeñas. Esto genera dinamismo visual y evita que la superficie se vea plana.
  4. Incorpora elementos naturales. Agrega vida al espacio con plantas pequeñas, flores frescas o elementos orgánicos como ramas secas o piedras decorativas. Una planta suculenta en una maceta bonita o un ramo pequeño de flores aporta frescura y color natural.
  5. Incluye elementos funcionales. Coloca objetos útiles que uses frecuentemente, como un control remoto en una caja decorativa, posavasos elegantes o una vela aromática. Estos elementos deben verse bonitos pero también servir un propósito práctico en tu día a día.
  6. Equilibra colores y texturas. Distribuye los colores de manera uniforme evitando concentrar todos los tonos similares en un solo lado. Mezcla diferentes texturas como madera, metal, vidrio o cerámica para crear interés visual. Asegúrate de que los colores complementen la decoración general de la sala.
  7. Ajusta el espacio negativo. Deja espacios vacíos entre los objetos para que cada elemento pueda brillar individualmente. No sobrecargues la mesa; aproximadamente el 60% debe estar decorado y el 40% libre. Esto facilitará también el uso práctico de la mesa.