Cómo reemplazar un grifo de baño
Reemplazar un grifo de baño es uno de los trabajos de plomería más gratificantes que puedes hacer tú mismo, y no requiere habilidades especiales ni herramientas costosas. Un grifo con fugas, acumulación de minerales o simplemente el deseo de un nuevo aspecto son razones válidas para cambiarlo. El trabajo es sencillo: básicamente, estás deshaciendo conexiones viejas, quitando el grifo viejo y fijando uno nuevo en su lugar. Lo más importante es trabajar metódicamente, tener los suministros adecuados a mano y entender el cierre de agua antes de empezar. Un reemplazo exitoso significa cero fugas, presión de agua adecuada y un baño que funciona y se ve como quieres.
- Corta el flujo primero. Localiza las válvulas de cierre debajo del fregadero; normalmente hay una para el agua caliente y otra para el agua fría. Gira ambas en sentido horario hasta que se detengan. Si no las encuentras o no funcionan, cierra el suministro principal de agua de la casa. Abre el grifo para liberar cualquier presión restante en las líneas.
- Desenrosca las líneas viejas. Coloca un cubo pequeño o toallas debajo de las válvulas de cierre. Usa una llave inglesa ajustable para desenroscar las tuercas de compresión que conectan las líneas de suministro a los vástagos de las válvulas. Conserva las tuercas y las arandelas, puedes reutilizarlas. Deja las líneas a un lado.
- Saca la unidad vieja. Busca debajo del fregadero las tuercas de montaje que sujetan el grifo a la encimera. Usa una llave para lavabos (una herramienta especializada que agarra tuercas en espacios reducidos) o una llave inglesa ajustable para aflojar y quitar estas tuercas. Una vez sueltas, tira del grifo viejo hacia arriba y fuera del agujero de la encimera. Limpia cualquier depósito mineral o masilla vieja de la superficie de la encimera con un trapo.
- Coloca el grifo nuevo. Inserta el nuevo grifo en los agujeros de la encimera (la mayoría de los grifos modernos usan una configuración de un solo agujero o de tres agujeros; verifica que el tuyo coincida con tu encimera). Desde abajo, instala el hardware de montaje de acuerdo con las instrucciones del fabricante. Aprieta a mano las tuercas de montaje primero, luego usa tu llave para apretarlas firmemente pero sin fuerza excesiva. El grifo debe quedar al ras y estable sobre la encimera.
- Conecta las líneas. Si tu nuevo grifo viene con líneas de suministro nuevas, conéctalas a los puertos de entrada del grifo (generalmente dos en la base). Luego, conecta los otros extremos a tus válvulas de cierre, apretando a mano primero y luego usando tu llave para asentar las tuercas de compresión. Conecta el agua caliente a la válvula de agua caliente y el agua fría a la de agua fría. Gira las válvulas de cierre en sentido contrario a las agujas del reloj para restaurar la presión del agua.
- Verifica que no haya fugas. Abre el grifo y deja correr agua caliente y fría durante 30 segundos. Revisa debajo del fregadero en busca de goteos alrededor de las conexiones de suministro y el área de montaje. Si ves fugas en las tuercas de compresión, cierra el agua y aprieta un cuarto de vuelta más, luego prueba de nuevo. Deja correr el grifo y siente ambas temperaturas para confirmar que todo funciona.
- Sellar y limpiar. Si hay huecos entre la base del grifo y la encimera, aplica un cordón delgado de masilla de silicona (transparente o blanca) y alísalo con un dedo húmedo. Deja que se cure según el tiempo indicado por el fabricante (generalmente 24 horas). Limpia la encimera y el grifo, y desecha el grifo viejo y cualquier embalaje.