Cómo colocar burletes en una puerta

Las corrientes de aire alrededor de la puerta de un dormitorio son la forma más rápida de arruinar la comodidad e invitar ruidos no deseados a tu santuario. Una puerta que no sella herméticamente contra sus topes es efectivamente un agujero abierto en tu sistema de control climático, obligando a tu unidad de climatización a trabajar más mientras deja que el ruido del pasillo se filtre en tu espacio tranquilo. Bien hecho, una instalación adecuada de burletes crea una junta casi hermética que hace que la puerta se sienta sólida y silenciosa al cerrarse. Hacer esto correctamente requiere precisión y superficies limpias. Si el marco de la puerta está polvoriento o la tira se aplica sin firmeza, fallará en pocas semanas. Buscamos una compresión constante y ligera que detenga el movimiento del aire sin dificultar el cierre de la puerta. Una vez que el sellado esté en su lugar, notarás inmediatamente la diferencia tanto en la estabilidad de la temperatura de la habitación como en la reducción de los sonidos ambientales del hogar.

  1. Limpia el Marco a Fondo. Limpia a fondo la superficie interior de los topes del marco de la puerta con alcohol isopropílico. Elimina todo el polvo, la suciedad y los residuos de adhesivo antiguo para asegurar que el nuevo sellado se adhiera permanentemente.
  2. Conoce Tu Rendija. Cierra la puerta y usa una plantilla delgada de cartón o una moneda de cinco centavos para comprobar la rendija entre la puerta y el tope. Asegúrate de que la rendija sea consistente para saber cuánto grosor necesita comprimir el burlete.
  3. Corta a la Medida. Mide el ancho de la parte superior del marco de la puerta y corta el burlete a la longitud deseada con unas tijeras afiladas para uso general. Retira solo unos pocos centímetros del respaldo adhesivo a la vez para mantener el control durante la colocación.
  4. Sella el Perímetro. Presiona firmemente la tira contra el tope de la puerta, comenzando por la parte superior y bajando por los lados. Asegúrate de que la tira esté posicionada de manera que la puerta la comprima ligeramente al cerrarse, pero que no cueste trabajo cerrarla.
  5. Sella la Parte Inferior. Mide la parte inferior de la puerta y corta un burlete de goma o tipo cepillo para que coincida con el ancho. Atornilla o adhiere el burlete a la cara interior inferior de la puerta para que haga un ligero contacto con el umbral.
  6. Verifica el Sellado. Cierra la puerta e inspecciona el perímetro en busca de fugas de luz usando una linterna desde el lado opuesto. Si la luz se filtra, la tira es demasiado delgada o está mal posicionada.