Cómo aislar correctamente el desván de tu casa

Instalar aislamiento en el desván requiere seleccionar el tipo adecuado, preparar la superficie y colocarlo uniformemente entre las vigas, manteniendo ventilación libre para prevenir humedad.

  1. Evalúa el estado actual del desván. Revisa si ya existe aislamiento y en qué condiciones se encuentra. Busca signos de humedad, goteras o plagas. Mide el área total para calcular la cantidad de material necesario. Si hay aislamiento viejo deteriorado o húmedo, retíralo completamente antes de continuar.
  2. Sella todas las filtraciones de aire. Localiza y sella grietas, huecos alrededor de tuberías, cables y conductos usando masilla acrílica o espuma expansiva. Presta especial atención a las áreas donde las paredes se unen con el techo. Instala tapas aislantes en los interruptores de luz y enchufes del techo inferior.
  3. Protege las luminarias y ventilación. Mantén una separación mínima de 8 centímetros alrededor de cualquier luminaria empotrada que no sea IC (contacto con aislamiento). Marca estas áreas para recordar no cubrirlas. Asegúrate de que los respiraderos del alero permanezcan despejados para mantener la circulación de aire.
  4. Instala deflectores de ventilación. Coloca deflectores de cartón o plástico entre las vigas en el perímetro del desván, cerca de los aleros. Estos canales dirigirán el flujo de aire desde los respiraderos hacia arriba, evitando que el aislamiento bloquee la ventilación natural.
  5. Coloca el aislamiento base. Desenrolla la primera capa de aislamiento de fibra de vidrio perpendicular a las vigas, comenzando desde el extremo más alejado de la entrada. No compactes el material - debe quedar esponjoso para mantener su capacidad aislante. Corta piezas para ajustar alrededor de obstáculos.
  6. Añade la segunda capa. Instala una segunda capa perpendicular a la primera, esta vez paralela a las vigas para cubrir cualquier espacio entre ellas. Esta capa cruzada elimina puentes térmicos y mejora significativamente el rendimiento del aislamiento.
  7. Verifica la profundidad total. Asegúrate de alcanzar el valor R recomendado para tu zona climática. En España, generalmente se necesitan entre 25-30 centímetros de aislamiento de fibra de vidrio. Usa una regla para verificar que el espesor sea uniforme en toda el área.