Instalación de grifo de cocina paso a paso
Un grifo gotea. No cierra bien. La manija quedó floja después de años de uso diario. Cambiar el grifo de cocina es uno de esos proyectos que transforma el espacio más usado de la casa sin necesidad de romper nada ni llamar a nadie. Con las herramientas correctas y un par de horas un sábado por la mañana, pasas de ese grifo problemático a uno nuevo que cierra firme y no deja charcos en la cubierta. Lo más importante no es la instalación en sí — eso es atornillar y conectar mangueras — sino trabajar en el espacio reducido debajo del fregadero sin forzar conexiones ni cruzar roscas. Un grifo bien instalado no gotea, no se mueve, y las líneas de suministro quedan sin tensión. Eso se logra con paciencia en cada conexión, no con fuerza.
- Cierra el suministro de agua y vacía las líneas. Localiza las válvulas de cierre debajo del fregadero — una para agua fría, otra para caliente. Gíralas en sentido horario hasta que cierren completamente. Abre el grifo viejo para liberar la presión residual en las líneas y deja correr hasta que no salga más agua.
- Desconecta las líneas de suministro del grifo viejo. Usando la llave ajustable, afloja las tuercas que conectan las mangueras flexibles al grifo por debajo del fregadero. Gira en sentido antihorario. Ten el balde listo porque saldrá agua residual. Una vez sueltas, retira las mangueras completamente.
- Retira las tuercas de montaje y saca el grifo viejo. Debajo del fregadero, localiza la tuerca o tuercas grandes que sujetan el grifo a la cubierta. Usa la llave de lavabo si el espacio es muy reducido. Afloja completamente y retira. Levanta el grifo viejo desde arriba — puede estar pegado con silicón o residuos de cal.
- Limpia la superficie de montaje. Raspa todo residuo de silicón, cal o suciedad acumulada alrededor de los agujeros del fregadero. Usa la espátula y luego limpia con alcohol y trapo. La superficie debe quedar lisa y seca antes de colocar el grifo nuevo.
- Instala el grifo nuevo con su junta. Coloca el anillo de goma o junta que viene con el grifo nuevo sobre los agujeros desde arriba. Inserta el grifo a través de los agujeros — las mangueras pasan primero. Desde abajo, coloca la arandela de fricción y enrosca la tuerca de montaje a mano. Asegúrate de que el grifo quede derecho antes de apretar.
- Conecta las líneas de suministro nuevas. Enrosca las mangueras flexibles nuevas a las salidas del grifo desde abajo — mano caliente a la izquierda, fría a la derecha. Aprieta a mano primero, luego dale media vuelta más con la llave ajustable. Conecta los otros extremos a las válvulas de cierre de la misma manera.
- Abre el suministro y verifica fugas. Abre lentamente las válvulas de cierre debajo del fregadero. Deja que las líneas se llenen de agua. Abre el grifo nuevo y déjalo correr un minuto. Revisa cada conexión debajo con la linterna — busca gotas o humedad. Si hay fuga, cierra el agua, aprieta un cuarto de vuelta más y vuelve a verificar.
- Asegura el grifo y limpia el área. Desde abajo, aprieta la tuerca de montaje con firmeza usando la llave de lavabo — el grifo no debe moverse cuando lo jales. Retira herramientas y trapos del gabinete. Limpia cualquier derrame de agua en la cubierta y debajo del fregadero.