Montar un televisor en la pared

Televisores colgados en la pared liberan espacio, eliminan muebles voluminosos, y dan un acabado limpio a cualquier sala. Pero la diferencia entre un trabajo bien hecho y uno que falla a las tres semanas está en los detalles: encontrar estructura sólida detrás del yeso, usar el herraje correcto, y nivelar con precisión antes de marcar los agujeros. La mayoría de los fracasos vienen de apurarse en los primeros pasos. Un TV de 55 pulgadas pesa entre 15 y 20 kilos, y con el brazo extendido genera palanca suficiente para arrancar tornillos mal anclados. Este proyecto toma dos horas si lo hacés con calma, ubicando correctamente los postes, usando el soporte adecuado, y verificando cada nivel antes de perforar. El resultado es un televisor que va a estar firme durante años, cables escondidos, y una pared que no muestra cicatrices de intentos anteriores.

  1. Ubicar los postes de madera en la pared. Usá el detector de postes para encontrar al menos dos postes verticales donde vas a montar el soporte. Los postes están separados cada 40 o 60 cm. Marcá el centro de cada poste con lápiz desde el techo hasta 30 cm por debajo de donde va a quedar el TV. Confirmá la ubicación golpeando suave con los nudillos: el sonido debe ser sólido, no hueco.
  2. Marcar la altura del soporte en la pared. Sentate en el lugar donde normalmente mirás TV y pedile a alguien que sostenga el televisor a diferentes alturas. El centro de la pantalla debe quedar a la altura de tus ojos cuando estás sentado. Marcá con lápiz una línea horizontal usando el nivel de burbuja de 60 cm, asegurándote que la burbuja quede perfectamente centrada.
  3. Montar la placa del soporte en la pared. Alineá la placa de montaje del soporte con tu línea horizontal, verificando que coincida con los postes marcados. Marcá con lápiz los puntos donde van los tornillos a través de los agujeros de la placa. Usá la mecha de 5 mm para hacer agujeros guía de 6 cm de profundidad en cada marca, luego atornillá la placa a los postes con tornillos de 7 cm usando el taladro en velocidad baja.
  4. Instalar los rieles en el televisor. Acostá el televisor boca abajo sobre una manta en el piso. Localizá los agujeros roscados en la parte trasera del TV, generalmente en patrón cuadrado o rectangular. Atornillá los rieles del soporte usando los tornillos incluidos en el kit, apretando firme pero sin forzar. Verificá que ambos rieles estén al mismo nivel contando los agujeros desde el borde superior del TV.
  5. Conectar los cables antes de colgar. Con el TV todavía en el piso, conectá todos los cables: corriente, HDMI, antena. Dejá al menos 40 cm de cable extra enrollado detrás del TV para permitir movimiento cuando lo inclines o gires. Si vas a ocultar cables en la pared, pasalos ahora por el canal o conducto que instalaste previamente.
  6. Colgar el televisor en la placa. Con ayuda de otra persona, levantá el TV y enganchá los rieles en la placa de pared. La mayoría de los soportes tienen un clic audible cuando los rieles se asientan correctamente. Bajá el TV lentamente mientras la otra persona verifica que ambos lados estén enganchados de forma pareja antes de soltar el peso completamente.
  7. Nivelar y ajustar posición final. Usá el nivel pequeño apoyado en el borde superior del TV para verificar que esté horizontal. La mayoría de los soportes permiten microajustes aflojando tornillos laterales. Ajustá el ángulo de inclinación según tu preferencia, generalmente 5 grados hacia abajo si el TV queda por encima del nivel de los ojos.
  8. Organizar y ocultar cables. Agrupá los cables detrás del TV con precintos cada 20 cm, manteniéndolos ordenados y pegados a la pared. Si usás canal plástico externo, cortalo a medida con trincheta y pegalo con cinta doble faz o los clips incluidos. Verificá que los cables no queden tirantes cuando el TV se mueve en el soporte articulado.