Cómo instalar un drenaje francés en tu jardín

Un drenaje francés se instala cavando una zanja con pendiente, colocando tubería perforada sobre grava y cubriéndola con más grava y tierra para redirigir el agua subterránea lejos de tu casa.

  1. Planifica la ruta del drenaje. Identifica el área problemática donde se acumula el agua y marca el recorrido hacia donde quieres dirigir el drenaje. La zanja debe tener una pendiente mínima de 1% (1 centímetro de caída por cada metro de longitud) para que el agua fluya correctamente. Usa estacas y cuerda para marcar la ruta completa.
  2. Marca y excava la zanja. Marca el ancho de la zanja (entre 15-30 cm) usando pintura en spray. Excava una zanja de 60-90 cm de profundidad, manteniendo siempre la pendiente hacia el punto de salida. Guarda la tierra excavada en una lona para usarla después. La zanja debe ser más profunda en el punto inicial y más superficial hacia la salida.
  3. Instala la tela geotextil. Extiende tela geotextil o malla filtrante en el fondo y los lados de la zanja, dejando suficiente material para envolver después la tubería. Esta tela evita que la tierra y las raíces obstruyan el sistema de drenaje con el tiempo.
  4. Agrega la primera capa de grava. Coloca una capa de 8-10 cm de grava gruesa (piedra triturada de 2-4 cm) en el fondo de la zanja. Nivela esta capa manteniendo la pendiente adecuada. Esta base permitirá que el agua fluya libremente hacia la tubería.
  5. Instala la tubería de drenaje. Coloca la tubería perforada de PVC de 10 cm de diámetro sobre la grava, con los agujeros hacia abajo. Une las secciones con conectores apropiados y asegúrate de que toda la tubería mantenga la pendiente correcta. En el extremo de salida, instala un codo para dirigir el agua hacia donde deseas.
  6. Cubre con más grava. Agrega otra capa de 15-20 cm de grava sobre la tubería, cubriendo completamente el tubo. Envuelve toda la grava con la tela geotextil, creando un paquete que evite la infiltración de tierra fina.
  7. Rellena y termina. Cubre la tela geotextil con 10 cm de arena gruesa o grava fina, luego rellena el resto con la tierra que excavaste. Compacta ligeramente cada capa. En la superficie, puedes plantar césped o colocar piedras decorativas para disimular el drenaje.