Cómo instalar molduras guardaescoba en una habitación
Las molduras guardaescoba se instalan a una altura de 80-90 cm del suelo, marcando una línea nivelada, cortando las piezas a medida y fijándolas con clavos pequeños o adhesivo de construcción.
- Mide y marca la altura. Determina la altura ideal para tu moldura, generalmente entre 80 y 90 centímetros desde el suelo, o un tercio de la altura total del techo. Usa un nivel láser o una cinta métrica con nivel de burbuja para marcar una línea continua alrededor de toda la habitación. Marca puntos cada metro para mantener la línea recta.
- Calcula el material necesario. Mide el perímetro de la habitación y suma 10% extra para desperdicios y errores de corte. Anota las medidas de cada pared por separado, incluyendo las distancias entre puertas y ventanas. Esto te ayudará a planificar los cortes y minimizar las uniones.
- Corta las molduras para paredes rectas. Para las secciones rectas sin esquinas, corta las molduras con ingletadora o sierra de mano a 90 grados. Mide dos veces antes de cortar. Si necesitas unir dos piezas en una pared larga, haz cortes a 45 grados en ambas puntas para crear una unión en bisel que será casi invisible.
- Prepara los cortes de esquina. Para esquinas interiores, corta ambas piezas a 45 grados hacia adentro de manera que encajen perfectamente. Para esquinas exteriores, corta a 45 grados hacia afuera. Siempre prueba el ajuste antes del montaje definitivo. Si las paredes no están perfectamente a escuadra, ajusta ligeramente los ángulos.
- Instala las molduras. Comienza por la pared más larga y visible. Aplica una línea delgada de adhesivo de construcción en la parte trasera de la moldura, luego presiona firmemente contra la pared siguiendo tu línea marcada. Clava con puntas de 4 cm cada 40 centímetros, dirigiendo los clavos ligeramente hacia abajo para que penetren en el montante de la pared.
- Ajusta las uniones y esquinas. En las esquinas y uniones, si hay pequeñas separaciones, aplica masilla para madera con el dedo o una espátula pequeña. Deja secar completamente antes de lijar suavemente con lija de grano 220. Las uniones bien hechas serán prácticamente invisibles después del acabado.
- Aplica el acabado final. Hunde ligeramente las cabezas de los clavos con un botador y rellena los agujeros con masilla. Una vez seco, lija toda la moldura suavemente y limpia el polvo. Aplica imprimador y luego dos capas de pintura del color elegido, usando un pincel pequeño para los detalles y un rodillo pequeño para las superficies planas.