Cómo instalar molduras guardaescoba en una habitación

Las molduras guardaescoba se instalan a una altura de 80-90 cm del suelo, marcando una línea nivelada, cortando las piezas a medida y fijándolas con clavos pequeños o adhesivo de construcción.

  1. Mide y marca la altura. Determina la altura ideal para tu moldura, generalmente entre 80 y 90 centímetros desde el suelo, o un tercio de la altura total del techo. Usa un nivel láser o una cinta métrica con nivel de burbuja para marcar una línea continua alrededor de toda la habitación. Marca puntos cada metro para mantener la línea recta.
  2. Calcula el material necesario. Mide el perímetro de la habitación y suma 10% extra para desperdicios y errores de corte. Anota las medidas de cada pared por separado, incluyendo las distancias entre puertas y ventanas. Esto te ayudará a planificar los cortes y minimizar las uniones.
  3. Corta las molduras para paredes rectas. Para las secciones rectas sin esquinas, corta las molduras con ingletadora o sierra de mano a 90 grados. Mide dos veces antes de cortar. Si necesitas unir dos piezas en una pared larga, haz cortes a 45 grados en ambas puntas para crear una unión en bisel que será casi invisible.
  4. Prepara los cortes de esquina. Para esquinas interiores, corta ambas piezas a 45 grados hacia adentro de manera que encajen perfectamente. Para esquinas exteriores, corta a 45 grados hacia afuera. Siempre prueba el ajuste antes del montaje definitivo. Si las paredes no están perfectamente a escuadra, ajusta ligeramente los ángulos.
  5. Instala las molduras. Comienza por la pared más larga y visible. Aplica una línea delgada de adhesivo de construcción en la parte trasera de la moldura, luego presiona firmemente contra la pared siguiendo tu línea marcada. Clava con puntas de 4 cm cada 40 centímetros, dirigiendo los clavos ligeramente hacia abajo para que penetren en el montante de la pared.
  6. Ajusta las uniones y esquinas. En las esquinas y uniones, si hay pequeñas separaciones, aplica masilla para madera con el dedo o una espátula pequeña. Deja secar completamente antes de lijar suavemente con lija de grano 220. Las uniones bien hechas serán prácticamente invisibles después del acabado.
  7. Aplica el acabado final. Hunde ligeramente las cabezas de los clavos con un botador y rellena los agujeros con masilla. Una vez seco, lija toda la moldura suavemente y limpia el polvo. Aplica imprimador y luego dos capas de pintura del color elegido, usando un pincel pequeño para los detalles y un rodillo pequeño para las superficies planas.