Cómo almacenar muebles de terraza para el invierno

EL INVIERNO es el asesino silencioso de los muebles de exterior. Ya sea que tengas aluminio ligero, teca clásica o resina moderna, dejar las piezas expuestas a la nieve, el hielo y las fluctuaciones de temperatura degradará los materiales más rápido que cualquier sol de verano. Si se hace bien, el almacenamiento no se trata solo de mover sillas; se trata de extender la vida útil de tu inversión para que puedas sacarla de nuevo en primavera sin pasar medio temporada reparándola. La preparación es el secreto para una transición sin estrés. Quieres asegurarte de que cada superficie esté completamente seca y libre de escombros antes de guardarla. Si atrapas humedad debajo de una cubierta o en una pila, invitas al moho, al óxido y a la podredumbre. Dedica la hora extra ahora a limpiar e inspeccionar, y tus muebles de terraza te recompensarán luciendo como nuevos cuando la temperatura finalmente comience a subir.

  1. Lava el enemigo del invierno. Lava todas las superficies con agua tibia y una solución de jabón para platos suave para eliminar la suciedad, el polen y los residuos de sal. Enjuaga a fondo con una manguera de jardín y deja que cada pieza se seque al aire por completo al sol.
  2. Detecta daños ahora. Revisa si hay pernos sueltos, juntas oxidadas o madera agrietada mientras los muebles están limpios. Aprieta todos los herrajes con una llave y aplica pintura de retoque o sellador de madera en las áreas expuestas.
  3. Sella contra la humedad. Aplica una capa de aceite de teca de calidad a los muebles de madera o una cera protectora a los marcos metálicos para crear una barrera contra la humedad. Deja que los tratamientos se curen por completo según la etiqueta antes de apilar.
  4. Protege primero las telas. Retira todos los cojines y fundas de tela. Límpialos según las instrucciones del fabricante y asegúrate de que estén 100% secos antes de colocarlos en bolsas de almacenamiento transpirables.
  5. Apila inteligentemente, ahorra espacio. Apila las sillas verticalmente si están diseñadas para ello, colocando un trozo de cartón o una manta de mudanza entre ellas para evitar arañazos. Mantén la pila alejada del suelo de hormigón frío utilizando tarimas de madera.
  6. Respira, no atrapes. Cubre los muebles apilados con fundas de almacenamiento transpirables para exteriores para evitar la acumulación de polvo. Asegúrate de que la parte inferior esté bien ajustada pero permita algo de flujo de aire para prevenir la condensación.