Cómo reparar una lavadora que no desagua
La mayoría de problemas de drenaje se solucionan limpiando el filtro de desagüe y verificando que la manguera no esté obstruida o doblada.
- Desconecta la lavadora y retira el agua. Desenchufa la lavadora de la corriente eléctrica. Si hay agua estancada en el tambor, retírala con un balde o recipiente. Mantén toallas a mano para absorber cualquier derrame durante el proceso de reparación.
- Localiza y limpia el filtro de desagüe. Busca la tapa del filtro en la parte inferior frontal de la lavadora. Gírala en sentido contrario a las agujas del reloj para extraerla. Retira todos los residuos acumulados como pelusas, monedas o botones. Enjuaga el filtro bajo agua corriente y vuelve a instalarlo firmemente.
- Revisa la manguera de desagüe. Examina la manguera que conecta la lavadora al desagüe. Verifica que no esté doblada, aplastada o desconectada. Retira la manguera del desagüe y sopla por ella o usa un alambre flexible para eliminar obstrucciones. Asegúrate de que la manguera esté insertada correctamente en el desagüe pero sin sellarlo completamente.
- Verifica la bomba de drenaje. Retira el panel frontal inferior de la lavadora. Localiza la bomba de drenaje y revisa que no haya objetos extraños bloqueando las aspas. Gira manualmente las aspas para verificar que se muevan libremente. Si están atascadas, retira cuidadosamente cualquier objeto que las obstruya.
- Prueba el sistema de drenaje. Vuelve a conectar todos los componentes y enchufa la lavadora. Ejecuta un ciclo corto de lavado para verificar que el agua drene correctamente. Observa todo el proceso para asegurar que no haya fugas y que el drenaje funcione sin problemas.