Cómo reparar una lavadora que no centrifuga
Una lavadora que no centrifuga generalmente tiene problemas con la carga desbalanceada, la tapa mal cerrada, el filtro obstruido o la correa del tambor. La mayoría de estos problemas se pueden solucionar sin llamar a un técnico.
- Verifica que la tapa esté bien cerrada. Asegúrate de que la tapa de la lavadora esté completamente cerrada y que el pestillo haga clic al cerrarse. Si la tapa no cierra correctamente, el sensor de seguridad impide que la máquina centrifugue. Limpia cualquier pelusa o residuo alrededor del pestillo y verifica que no esté dañado.
- Redistribuye la ropa dentro del tambor. Abre la lavadora y redistribuye las prendas de manera uniforme alrededor del tambor. Una carga desbalanceada es la causa más común de problemas de centrifugado. Evita lavar una sola prenda pesada como un edredón sin otras prendas que equilibren el peso. Si la ropa está muy enredada, desenrédala antes de redistribuirla.
- Revisa y limpia el filtro de desagüe. Localiza el filtro de desagüe, generalmente en la parte frontal inferior de la lavadora detrás de una tapa pequeña. Coloca una toalla en el suelo y desenrosca el filtro lentamente para drenar el agua restante. Limpia el filtro de cualquier pelusa, monedas u objetos pequeños que puedan estar obstruyéndolo. Vuelve a instalarlo firmemente.
- Verifica el nivel de la lavadora. Usa un nivel de burbuja para verificar que la lavadora esté completamente nivelada. Si está desnivelada, ajusta las patas niveladoras girándolas hasta que la máquina esté estable y nivelada. Una lavadora desnivelada puede causar vibraciones excesivas que activen el sensor de seguridad y detengan el centrifugado.
- Inspecciona la correa del tambor. Desconecta la lavadora de la corriente eléctrica y retira el panel posterior. Busca la correa que conecta el motor con el tambor. Si está rota, agrietada o se ha salido de su lugar, necesita ser reemplazada o reposicionada. Para reposicionar una correa que se salió, colócala alrededor de la polea del motor y gira el tambor manualmente para que la correa se asiente correctamente.
- Prueba el motor y los carbones. Si todos los pasos anteriores no resuelven el problema, es posible que el motor tenga carbones desgastados o esté defectuoso. Esto requiere desmontar parcialmente la lavadora para acceder al motor. Los carbones son piezas pequeñas de grafito que se desgastan con el uso. Si están muy cortos o fragmentados, deben ser reemplazados. Este paso es más avanzado y podría requerir ayuda profesional.