Cómo Silenciar los Pisos Chirriantes de Madera Dura

Los chirridos son el resultado de la fricción. Cuando las tablas del piso rozan entre sí o contra el subsuelo, crean esa protesta característica cada vez que caminas por la habitación. La solución rara vez consiste en reemplazar el piso; se trata de eliminar la holgura que permite que las tablas se muevan bajo tu peso. Silenciar un piso con éxito requiere localizar el punto exacto de fricción. Si tienes acceso a la parte inferior del piso, el trabajo es sencillo, pero la mayoría de los pisos requieren un enfoque de arriba hacia abajo utilizando tornillos especializados y desprendibles diseñados para desaparecer en el acabado. Una vez que las tablas se aprietan y se fijan contra las vigas, el ruido desaparece para siempre.

  1. Encuentra la fuente del chirrido. Camina lentamente por el piso para identificar exactamente dónde ocurre el sonido. Pide a un compañero que se quede en la habitación para escuchar mientras caminas, o usa un objeto pesado para aplicar presión hasta que se active el chirrido.
  2. Mide la holgura. Examina la holgura entre la tabla del piso y el subsuelo. Si hay una separación notable, necesitarás un tornillo que apriete la tabla.
  3. Taladra a 45 grados. Usa un kit especializado para reparación de pisos que incluya un accesorio de control de profundidad. Taladra a través de la superficie de madera a un ángulo de 45 grados para evitar agrietar la veta de la madera.
  4. Introduce el tornillo. Introduce el tornillo especial con cabeza desprendible a través de la tabla y en el subsuelo o viga. Asegúrate de que la cabeza del tornillo quede completamente avellanada debajo de la superficie de la madera.
  5. Rompe la cabeza limpiamente. Usa la herramienta de corte proporcionada para romper la cabeza del tornillo por debajo de la superficie de la madera. La parte inferior del tornillo permanece anclada mientras la cabeza se desprende.
  6. Rellena y mezcla. Aplica una pequeña cantidad de masilla para madera que coincida con el tinte de tu piso en el agujero dejado por el tornillo. Limpia el exceso con un paño húmedo inmediatamente.