Cómo reparar un aire acondicionado que no enfría

Revisa primero el filtro de aire y el termostato, luego verifica que el condensador exterior esté limpio y funcionando correctamente.

  1. Revisa el termostato. Verifica que el termostato esté configurado en modo frío y que la temperatura deseada sea menor a la temperatura actual de la habitación. Cambia las pilas del termostato si es digital y no responde. Asegúrate de que no haya programación automática que esté interfiriendo.
  2. Inspecciona y cambia el filtro de aire. Localiza el filtro de aire en la unidad interior, generalmente detrás de una rejilla frontal o en el ducto de retorno. Si está sucio u obstruido, reemplázalo inmediatamente. Un filtro tapado bloquea el flujo de aire y reduce drasticamente la capacidad de enfriamiento.
  3. Verifica el suministro eléctrico. Revisa que el interruptor de la unidad interior esté encendido y que no haya saltado ningún fusible en el tablero eléctrico. Muchas unidades tienen un interruptor de seguridad cerca del condensador exterior que también debe estar activado.
  4. Limpia el condensador exterior. Apaga completamente el aire acondicionado desde el tablero eléctrico. Retira hojas, ramas y basura alrededor de la unidad exterior. Con una manguera, rocía suavemente las aletas del condensador desde adentro hacia afuera para remover suciedad acumulada. Evita usar presión alta que pueda doblar las aletas.
  5. Revisa las aletas del condensador. Inspecciona las aletas metálicas del condensador exterior. Si están dobladas, enderézalas cuidadosamente con un peine para aletas o un cuchillo delgado. Las aletas dobladas restringen el flujo de aire y reducen la eficiencia del sistema.
  6. Verifica el funcionamiento del ventilador exterior. Con el sistema encendido, observa si el ventilador del condensador exterior está girando. Si no funciona pero el compresor sí (se escucha un zumbido), es probable que el motor del ventilador esté defectuoso y necesite reemplazo profesional.
  7. Revisa los ductos de aire. Inspecciona los ductos visibles en busca de desconexiones, agujeros o fugas. Sella cualquier abertura con cinta para ductos de aluminio. Verifica que todas las rejillas de salida estén abiertas y no bloqueadas por muebles o cortinas.
  8. Evalúa los niveles de refrigerante. Si las líneas de refrigerante están cubiertas de hielo o si escuchas burbujas en las tuberías, es probable que haya una fuga de refrigerante. Esta reparación requiere un técnico certificado, ya que el manejo de refrigerante está regulado por ley.