Cómo podar rosales correctamente
La poda de rosales se realiza a finales del invierno cortando ramas muertas, débiles y entrecruzadas, manteniendo 3-5 ramas principales fuertes y cortando a 45 grados sobre una yema que mire hacia afuera.
- Elige el momento adecuado. Poda los rosales a finales del invierno, entre febrero y marzo, cuando hayan pasado las heladas más fuertes pero antes de que broten las hojas nuevas. En climas cálidos puedes hacerlo en enero. Evita podar en otoño porque estimularías un crecimiento tierno vulnerable a las heladas.
- Prepara las herramientas. Usa tijeras de podar bien afiladas y desinfectadas con alcohol para cortes limpios y evitar transmitir enfermedades. Para ramas gruesas necesitarás una sierra de poda. Ponte guantes resistentes que te protejan de las espinas y ten a mano pasta cicatrizante para sellar cortes grandes.
- Retira madera muerta y enferma. Corta completamente todas las ramas secas, negras o con signos de enfermedad hasta llegar a madera sana de color verde o blanco. Estas ramas se reconocen porque son marrones, quebradizas o tienen manchas oscuras. Retíralas sin dejar tocones para evitar que las enfermedades se extiendan.
- Elimina ramas débiles y chupones. Quita todas las ramas más finas que un lápiz, ya que no producirán flores de calidad. Corta también los chupones que salen desde la base del rosal por debajo del punto de injerto. Estos brotes débiles solo consumen energía sin aportar floración.
- Abre el centro del rosal. Retira las ramas que crecen hacia el interior del arbusto y las que se cruzan o rozan entre sí. El objetivo es crear una estructura abierta en forma de copa que permita la circulación del aire y la entrada de luz solar a todas las partes de la planta.
- Recorta las ramas principales. Reduce la altura de las 3-5 ramas principales más fuertes cortándolas a un tercio o la mitad de su longitud original. Haz el corte a 45 grados, medio centímetro por encima de una yema que mire hacia el exterior del rosal. La yema debe quedar en la parte más alta del corte inclinado.
- Limpia y protege. Recoge todos los restos de poda y quémalos o échalos a la basura, nunca al compost, para evitar propagar enfermedades. Aplica pasta cicatrizante en los cortes más gruesos para protegerlos. Termina con un riego abundante y una aplicación de abono específico para rosales.