Cómo aplicar mantillo en el jardín de manera correcta
Aplica una capa de mantillo de 5-8 centímetros sobre la tierra preparada, manteniendo el material alejado del tronco de las plantas para evitar pudrición y plagas.
- Prepara el área del jardín. Retira todas las malezas, hojas secas y restos vegetales del área donde vas a aplicar el mantillo. Rastrilla suavemente la superficie para nivelarla y riega ligeramente la tierra si está muy seca. Una base limpia y húmeda permitirá que el mantillo funcione mejor.
- Elige el tipo de mantillo adecuado. Selecciona mantillo orgánico como corteza triturada, hojas compostadas, paja o virutas de madera para jardines ornamentales. Para huertos, usa paja, hojas secas o compost. Evita materiales frescos sin compostar que pueden robar nitrógeno del suelo al descomponerse.
- Aplica la capa base de mantillo. Extiende el mantillo uniformemente sobre toda el área, creando una capa de 5-8 centímetros de grosor. Para plantas nuevas o delicadas, mantén una capa más fina de 3-5 centímetros. Usa un rastrillo para distribuir el material de manera pareja sin compactarlo.
- Mantén distancia de tallos y troncos. Deja un espacio libre de 8-10 centímetros alrededor del tallo de cada planta. El mantillo nunca debe tocar directamente los tallos, troncos o la base de las plantas, ya que esto puede causar pudrición, atraer plagas e impedir la circulación de aire.
- Riega suavemente después de aplicar. Rocía agua sobre el mantillo recién aplicado para asentarlo y evitar que se vuele con el viento. No empapes el área, solo humedece la superficie. Esto también ayuda a que el mantillo comience a integrarse con el suelo de manera natural.
- Programa el mantenimiento regular. Revisa el mantillo cada 2-3 meses y añade material nuevo cuando la capa se reduzca a menos de 3 centímetros. Remueve ocasionalmente el mantillo con un rastrillo para evitar que se compacte y asegurar una buena circulación de aire y agua.