Cómo aplicar mantillo en el jardín de manera correcta

Aplica una capa de mantillo de 5-8 centímetros sobre la tierra preparada, manteniendo el material alejado del tronco de las plantas para evitar pudrición y plagas.

  1. Prepara el área del jardín. Retira todas las malezas, hojas secas y restos vegetales del área donde vas a aplicar el mantillo. Rastrilla suavemente la superficie para nivelarla y riega ligeramente la tierra si está muy seca. Una base limpia y húmeda permitirá que el mantillo funcione mejor.
  2. Elige el tipo de mantillo adecuado. Selecciona mantillo orgánico como corteza triturada, hojas compostadas, paja o virutas de madera para jardines ornamentales. Para huertos, usa paja, hojas secas o compost. Evita materiales frescos sin compostar que pueden robar nitrógeno del suelo al descomponerse.
  3. Aplica la capa base de mantillo. Extiende el mantillo uniformemente sobre toda el área, creando una capa de 5-8 centímetros de grosor. Para plantas nuevas o delicadas, mantén una capa más fina de 3-5 centímetros. Usa un rastrillo para distribuir el material de manera pareja sin compactarlo.
  4. Mantén distancia de tallos y troncos. Deja un espacio libre de 8-10 centímetros alrededor del tallo de cada planta. El mantillo nunca debe tocar directamente los tallos, troncos o la base de las plantas, ya que esto puede causar pudrición, atraer plagas e impedir la circulación de aire.
  5. Riega suavemente después de aplicar. Rocía agua sobre el mantillo recién aplicado para asentarlo y evitar que se vuele con el viento. No empapes el área, solo humedece la superficie. Esto también ayuda a que el mantillo comience a integrarse con el suelo de manera natural.
  6. Programa el mantenimiento regular. Revisa el mantillo cada 2-3 meses y añade material nuevo cuando la capa se reduzca a menos de 3 centímetros. Remueve ocasionalmente el mantillo con un rastrillo para evitar que se compacte y asegurar una buena circulación de aire y agua.