Cómo reparar un grifo de baño que gotea
Un grifo que gotea generalmente se arregla reemplazando la arandela o el cartucho interno, dependiendo del tipo de grifo que tengas.
- Cierra el suministro de agua. Localiza las llaves de paso debajo del lavabo y gíralas en sentido horario para cerrarlas completamente. Si no las encuentras, cierra la llave general de agua de la casa. Abre el grifo para vaciar el agua restante en las tuberías.
- Retira la manija del grifo. Busca el tornillo que sujeta la manija, que puede estar visible o escondido bajo una tapa decorativa. Usa un destornillador para aflojarlo y retira la manija jalándola hacia arriba. Si está muy pegada, muévela suavemente de lado a lado mientras jalas.
- Accede al mecanismo interno. Una vez que retires la manija, verás el vástago del grifo o el cartucho. Si es un grifo de compresión, desenrosca la tuerca empacadora con una llave inglesa. Si es un grifo de cartucho, retira el anillo de retención o la tuerca que lo mantiene en su lugar.
- Examina y reemplaza las piezas dañadas. En grifos de compresión, revisa la arandela en la parte inferior del vástago y el empaque. Si están agrietados o deformados, reemplázalos por piezas nuevas del mismo tamaño. En grifos de cartucho, extrae todo el cartucho y llévalo a la ferretería para conseguir uno idéntico.
- Reinstala todo en orden inverso. Coloca las piezas nuevas en su lugar y arma el grifo siguiendo los pasos al revés. Aprieta las tuercas firmemente pero sin excederte para no dañar las roscas. Asegúrate de que todo quede bien alineado antes de apretar completamente.
- Prueba el funcionamiento. Abre las llaves de paso lentamente y prueba el grifo. Déjalo correr por unos minutos para verificar que no haya fugas. Si todavía gotea, es posible que necesites apretar un poco más las conexiones o verificar que las piezas nuevas estén correctamente instaladas.