Cómo reparar una regadera que gotea

La mayoría de las regaderas que gotean se arreglan limpiando o cambiando el cartucho interno, o simplemente apretando las conexiones flojas.

  1. Cierra el suministro de agua. Localiza las llaves de paso debajo del lavabo o en la pared y ciérralas completamente girando hacia la derecha. Si no las encuentras, cierra la llave general de la casa. Abre la regadera para drenar el agua que quede en las tuberías.
  2. Retira la cabeza de la regadera. Desenrosca la cabeza de la regadera girándola hacia la izquierda con las manos. Si está muy apretada, usa una llave ajustable pero protege el acabado con un trapo. Algunos modelos tienen un botón o mecanismo de liberación que debes presionar primero.
  3. Inspecciona y limpia los componentes. Revisa la arandela de goma en la conexión y cámbiala si está agrietada o desgastada. Limpia los orificios de la regadera con un cepillo de dientes viejo y vinagre blanco para quitar depósitos de cal. Remoja toda la cabeza en vinagre durante 30 minutos si hay mucha acumulación.
  4. Revisa el cartucho o válvula. Si el goteo viene del brazo de la regadera, retira la manija del grifo y saca el cartucho interno. Limpia los asientos de las válvulas y revisa si el cartucho está dañado. Reemplázalo si encuentras grietas o desgaste excesivo.
  5. Aplica teflón en las roscas. Envuelve las roscas del brazo de la regadera con cinta teflón blanca, dando 3-4 vueltas en dirección de las manecillas del reloj. Esto asegura un sellado hermético y previene goteos futuros.
  6. Vuelve a armar todo. Instala el cartucho nuevo o limpio, coloca la arandela nueva y enrosca la cabeza de la regadera firmemente con las manos. No aprietes demasiado para evitar dañar las roscas. Abre el suministro de agua gradualmente y prueba que no haya goteos.