Cómo reparar una ventilación de techo que gotea

Para reparar una ventilación de techo que gotea, identifica el origen de la filtración, limpia el área afectada y aplica sellador impermeabilizante o reemplaza las piezas dañadas según sea necesario.

  1. Inspecciona la ventilación desde el interior. Sube al ático con una linterna y examina la base de la ventilación. Busca manchas de agua, humedad o goteras activas. Revisa si el problema viene del collar de sellado, las conexiones de ductos o grietas en la estructura de la ventilación.
  2. Examina la ventilación desde el exterior. Desde el techo, inspecciona la ventilación y el área circundante. Verifica si el tapajuntas está dañado, si hay tejas sueltas o rotas alrededor, y si el sello de goma está agrietado o desprendido. Anota todos los daños visibles.
  3. Limpia la zona de trabajo. Retira hojas, escombros y suciedad acumulada alrededor de la ventilación. Usa una escoba suave para limpiar las tejas y el área del tapajuntas. Una superficie limpia permite una mejor adhesión del sellador.
  4. Repara el tapajuntas dañado. Si el tapajuntas metálico está suelto o doblado, ajústalo cuidadosamente con las manos o reemplázalo completamente. Asegúrate de que se extienda al menos 15 centímetros bajo las tejas superiores y sobre las inferiores.
  5. Aplica sellador impermeabilizante. Usa sellador de silicona o poliuretano para techos alrededor de toda la base de la ventilación. Aplica una capa generosa pero uniforme, asegurándote de sellar completamente la unión entre la ventilación y las tejas. No olvides sellar los clavos del tapajuntas.
  6. Reemplaza el sello de goma si es necesario. Si la ventilación tiene un sello de goma en la base que está agrietado, retíralo completamente y limpia los residuos. Instala un nuevo sello de goma del mismo tamaño, presionando firmemente para asegurar una buena adherencia.
  7. Verifica las tejas circundantes. Examina las tejas alrededor de la ventilación y reemplaza cualquiera que esté rota o suelta. Asegúrate de que todas las tejas estén bien asentadas y que no haya espacios por donde pueda filtrarse el agua.
  8. Prueba la reparación. Rocía agua con una manguera alrededor de la ventilación reparada durante varios minutos. Desde el ático, verifica que no haya nuevas filtraciones. Si aún gotea, identifica la fuente exacta y aplica sellador adicional.