Cómo reparar clavos que se salen del drywall
Para reparar clavos que sobresalen del drywall, atornilla el clavo hacia adentro, aplica pasta para juntas y lija suavemente cuando seque.
- Identifica todos los clavos salidos. Revisa toda la pared pasando tu mano suavemente por la superficie. Los clavos salidos se sienten como pequeños bultos o protuberancias. Marca cada uno con lápiz para no olvidar ninguno durante la reparación.
- Atornilla el clavo hacia adentro. Usa un destornillador para meter el clavo aproximadamente 3 milímetros por debajo de la superficie del drywall. No lo hundas demasiado porque podrías romper el papel del drywall. El objetivo es crear una pequeña depresión uniforme.
- Agrega un tornillo adicional. Coloca un tornillo para drywall a unos 5 centímetros arriba o abajo del clavo original. Esto ayuda a asegurar mejor el drywall al bastidor y previene que el problema se repita. Atornilla hasta que la cabeza quede ligeramente hundida.
- Aplica la primera capa de pasta. Con una espátula de 10 centímetros, aplica pasta para juntas sobre cada agujero. Extiende la pasta en movimientos cruzados, creando una capa delgada que cubra completamente la depresión. Deja secar completamente, generalmente 24 horas.
- Lija la primera capa. Una vez seca, lija suavemente con papel de lija fino (grano 120) hasta que la superficie esté pareja. Usa movimientos circulares y no presiones demasiado. Limpia el polvo con un trapo húmedo.
- Aplica la segunda capa. Extiende una segunda capa de pasta más amplia que la primera, usando una espátula de 15 centímetros. Esta capa debe difuminar los bordes para que se mezcle imperceptiblemente con la pared. Deja secar otras 24 horas.
- Lija y prepara para pintar. Lija la segunda capa con papel muy fino (grano 220) hasta lograr una superficie completamente lisa. Aplica una mano de sellador o primer en la zona reparada antes de pintar para evitar que se note la diferencia de textura.