Cómo reparar una ventana que no abre
Una ventana que no abre generalmente está atascada por pintura seca, suciedad acumulada o marcos hinchados por humedad. La mayoría de problemas se resuelven limpiando las guías y aplicando lubricante.
- Inspecciona el problema. Examina toda la ventana para identificar qué la mantiene cerrada. Busca pintura que se haya secado en las juntas, suciedad acumulada en las guías, o si el marco se ve hinchado por humedad. Verifica también que el seguro esté completamente desbloqueado y que no haya objetos obstruyendo el movimiento.
- Limpia las guías y el marco. Retira toda la suciedad, polvo y residuos de las guías laterales usando una aspiradora con accesorio de cepillo. Luego limpia con un trapo húmedo y jabón neutro. Presta especial atención a las esquinas donde se acumula más mugre. Deja secar completamente antes del siguiente paso.
- Corta la pintura seca. Si hay pintura que sella la ventana, usa una navaja o cutter para cortar cuidadosamente a lo largo de toda la junta entre el marco y la hoja. Hazlo tanto por dentro como por fuera de la casa. Ten cuidado de no dañar la madera o el material del marco mientras cortas.
- Aplica lubricante en las guías. Rocía lubricante en aerosol o aplica cera de vela en las guías laterales donde se desliza la ventana. También lubrica los mecanismos de la cerradura y cualquier herraje visible. La cera de vela es especialmente efectiva para ventanas de madera porque no atrae suciedad.
- Afloja la ventana gradualmente. Comienza aplicando presión suave hacia arriba en la parte inferior de la hoja de la ventana. Si no cede, usa un martillo de goma y un bloque de madera para golpear suavemente los laterales del marco inferior, alternando de un lado al otro. Aumenta la fuerza gradualmente hasta que la ventana comience a moverse.
- Trabaja el movimiento completo. Una vez que la ventana se mueva un poco, deslízala hacia arriba y hacia abajo varias veces para distribuir el lubricante y aflojar cualquier punto que siga resistiendo. Si encuentra resistencia en algún punto específico, aplica más lubricante en esa área y continúa trabajando el movimiento suavemente.
- Ajusta si es necesario. Si la ventana se mueve pero raspa contra el marco, es posible que necesite lijar ligeramente las áreas donde hace contacto. Usa papel de lija de grano medio y lija solo lo suficiente para eliminar la fricción. Limpia el polvo y vuelve a aplicar lubricante antes de probar nuevamente.