Cómo prevenir represas de hielo en tu tejado
Las represas de hielo no son un problema del tejado, son un problema de pérdida de calor. Cuando el aire caliente escapa de tu espacio habitable al ático, calienta la parte inferior de la cubierta del tejado, derritiendo la nieve que está encima. A medida que esa agua de deshielo corre hacia los fríos aleros, se vuelve a congelar, formando una pared dentada de hielo que eventualmente fuerza el agua hacia atrás bajo tus tejas y dentro de tus paredes. Detenerlas requiere un enfoque disciplinado de la ciencia de la construcción: mantener el calor dentro de la casa y mantener la cubierta del tejado tan fría como el aire exterior. Si se hace bien, este proceso elimina la diferencia de temperatura que causa el derretimiento, manteniendo tu línea de tejado despejada y tus paredes interiores secas durante todo el invierno.
- Detén la fuga de calor. Identifica las fugas de aire donde los cables, las tuberías de fontanería o las chimeneas penetran en el suelo del ático. Sella estas aberturas con espuma en spray de alta temperatura o masilla ignífuga para evitar que el aire cálido y húmedo escape de tu hogar.
- Mide tu brecha térmica. Mide la profundidad de tu aislamiento del ático. Si puedes ver las viguetas del techo, estás severamente sub-aislado y necesitas añadir más para alcanzar un valor R constante de al menos R-49.
- Abre el camino del flujo de aire. Instala deflectores de plástico para aleros entre las vigetas en los aleros. Estos conductos aseguran que el camino de ventilación del ático permanezca abierto incluso después de añadir aislamiento adicional.
- Construye tu barrera térmica. Sopla celulosa o extiende mantas para cubrir el suelo del ático, asegurando una capa uniforme en toda la superficie. Presta especial atención a las áreas sobre los muros exteriores, donde el tejado se une al techo.
- Confirma el camino de ventilación. Sal y comprueba que tus ventilaciones de aleros no estén cubiertas por pintura o escombros. Un flujo de aire adecuado es necesario para eliminar cualquier pequeña cantidad de calor que llegue al ático.
- Completa el circuito de ventilación. Si tu ático tiene mala circulación, instala una ventilación de cumbrera en el pico del tejado para permitir que el calor atrapado en el punto más alto del ático escape naturalmente.