Cómo limpiar las bobinas del refrigerador para mejorar su rendimiento

Limpia las bobinas del refrigerador cada 6 meses desconectando el aparato, localizando las bobinas traseras o inferiores, y aspirando el polvo acumulado con una aspiradora y cepillo suave.

  1. Desconecta el refrigerador de la corriente. Desenchufa completamente el refrigerador de la toma de corriente. Nunca intentes limpiar las bobinas con el aparato conectado. Si tu refrigerador está empotrado, muévelo con cuidado para acceder al cable de alimentación en la parte trasera.
  2. Localiza las bobinas del condensador. Las bobinas pueden estar en la parte trasera del refrigerador o debajo del mismo, cerca del frente. En modelos más antiguos suelen estar expuestas en la parte trasera, mientras que en modelos nuevos están protegidas por una rejilla inferior que necesitarás quitar primero.
  3. Retira la rejilla protectora si es necesario. Si las bobinas están debajo del refrigerador, localiza la rejilla inferior frontal. Algunos modelos tienen clips que se presionan, otros tienen tornillos. Retira con cuidado la rejilla y colócala en un lugar seguro para no perderla.
  4. Aspira el polvo y los residuos. Usa una aspiradora con accesorio de cepillo suave o boquilla estrecha para remover el polvo, pelos de mascotas y residuos acumulados en las bobinas. Trabaja de arriba hacia abajo y asegúrate de llegar a todos los espacios entre las bobinas.
  5. Limpia con cepillo las áreas difíciles. Para el polvo más adherido, usa un cepillo de cerdas suaves o un cepillo viejo de dientes. Cepilla suavemente entre las bobinas siguiendo la dirección de las mismas, nunca en contra, para evitar dañar las aletas metálicas.
  6. Limpia el área circundante. Aprovecha para aspirar el piso debajo y alrededor del refrigerador. Limpia también el ventilador del condensador si es visible, pasando un paño húmedo por las aspas cuando estén completamente quietas.
  7. Vuelve a colocar la rejilla y conecta el refrigerador. Reinstala la rejilla protectora asegurándote de que quede bien fija. Empuja el refrigerador a su posición original con cuidado y vuelve a conectarlo a la corriente. El refrigerador debería funcionar más silencioso y eficientemente.