Mantenimiento de estufa de gas y quemadores
Mantén tu estufa de gas limpia y funcionando correctamente limpiando los quemadores mensualmente, revisando las conexiones de gas y reemplazando las piezas desgastadas según sea necesario.
- Desconecta y prepara la estufa. Apaga todos los quemadores y desconecta la estufa de la corriente eléctrica. Espera al menos 30 minutos para que se enfríe completamente. Cierra la válvula de gas principal si planeas hacer limpieza profunda de los quemadores.
- Retira las parrillas y cubiertas de los quemadores. Levanta cuidadosamente las parrillas de hierro fundido o acero y colócalas a un lado. Retira las tapas de los quemadores que suelen ser piezas circulares que se levantan fácilmente. Algunos modelos tienen anillos adicionales que también debes retirar.
- Limpia las parrillas y tapas. Remoja las parrillas y tapas en agua tibia con detergente para platos durante 15-20 minutos. Para grasa difícil, prepara una pasta con bicarbonato de sodio y agua. Frota con una esponja no abrasiva y enjuaga completamente. Sécalas bien antes de volver a colocarlas.
- Limpia los quemadores y orificios. Usa un cepillo de dientes suave para limpiar alrededor de cada quemador. Para los orificios obstruidos, usa un palillo de dientes o alambre delgado para destaparlos suavemente. Nunca uses objetos metálicos gruesos que puedan dañar los orificios. Aspira los residuos sueltos.
- Limpia la superficie de la estufa. Limpia la superficie alrededor de los quemadores con un paño húmedo y detergente suave. Para manchas difíciles, usa una mezcla de vinagre blanco y agua. Evita que entre líquido en las aberturas de gas. Seca completamente con un paño limpio.
- Revisa las conexiones y mangueras. Inspecciona visualmente la manguera de gas flexible en busca de grietas, desgaste o daños. Aplica una solución jabonosa en las conexiones y busca burbujas que indiquen fugas. Si detectas alguna fuga, cierra inmediatamente el gas y contacta a un técnico.
- Vuelve a ensamblar y prueba. Coloca nuevamente todas las piezas en orden inverso: quemadores, anillos, tapas y parrillas. Asegúrate de que todo esté bien asentado. Conecta la estufa, abre el gas y enciende cada quemador para verificar que la llama sea azul y uniforme.