Cómo retirar de forma segura los excrementos de roedores de tu ático

Los áticos se convierten en zonas peligrosas en el momento en que las plagas se instalan. Más allá de la obvia molestia, la orina y los excrementos de los roedores crean un peligro biológico que puede circular por el suministro de aire de tu hogar si se dejan secar y se convierten en polvo. Asumir esto tú mismo requiere un enfoque serio para el confinamiento y la protección personal, ya que la agitación de partículas es el mayor factor de riesgo. Hacer este trabajo bien significa más que solo barrer; requiere un proceso sistemático de humedecer los residuos, retirar materiales porosos que albergan olores y desinfectar a fondo cada centímetro cuadrado del subsuelo. Una vez que la contaminación haya desaparecido y los puntos de entrada estén sellados, puedes restablecer tu espacio y respirar más tranquilo sabiendo que tu aislamiento está limpio y seguro.

  1. Sella cada grieta primero. Usa un mono desechable Tyvek, guantes de nitrilo y una mascarilla respiratoria P100. Sella tus muñecas y tobillos con cinta adhesiva para asegurar que ninguna partícula llegue a tu piel o ropa.
  2. Crea presión negativa. Abre las ventanas o rejillas de ventilación del ático para permitir el flujo de aire cruzado mientras trabajas. Si es posible, coloca un ventilador de caja en una ventana soplando hacia afuera para crear presión negativa.
  3. Humedece todo primero. Mezcla una solución de una parte de lejía por diez partes de agua en un pulverizador de jardín. Humedece bien todos los excrementos visibles y el material de anidación antes de tocarlos para evitar que las partículas virales se vuelvan aéreas.
  4. Doble bolsa todos los residuos. Levanta cuidadosamente los residuos humedecidos en bolsas de basura resistentes de 3 milésimas de pulgada. Si el aislamiento está muy contaminado, extráelo a mano o con una pala y colócalo directamente en las bolsas.
  5. Desinfecta cada superficie. Rocía todas las vigas expuestas y el subsuelo con la solución desinfectante y déjala actuar durante diez minutos. Limpia con toallas de papel y desecha esas toallas en tus bolsas de residuos.
  6. Desvístete de forma segura. Una vez que el área esté seca, limpia tus herramientas con desinfectante. Quítate el equipo de protección lentamente y colócalo directamente en la bolsa de basura final antes de salir del ático.