Cómo preparar adecuadamente las paredes para pintar

La preparación es el héroe anónimo de un trabajo de pintura de calidad. Si te saltas los cimientos, tu nuevo color resaltará cada bulto, agujero y mancha de la última década. Una pared que luce impecable bajo una nueva capa de pintura comienza con una superficie estructuralmente sólida y completamente libre de contaminantes. Invertir una hora extra en el trabajo de preparación te ahorra la frustración de que la pintura se pele o burbujee más tarde. Cuando comienzas con un sustrato limpio, liso y seco, la imprimación y la capa superior pueden hacer exactamente lo que están diseñadas para hacer. Piensa en este proceso como la creación del lienzo perfecto; cuanto más esfuerzo pongas en los cimientos, más impresionante se verá tu habitación terminada.

  1. Mueve todo para no estorbar. Mueve todos los muebles al centro de la habitación y cúbrelos con plásticos protectores resistentes. Retira las placas de interruptores y las cubiertas de enchufes, colocando los tornillos en una bolsita pequeña para que no desaparezcan.
  2. Lava hasta el último rastro de suciedad. Limpia las paredes con una mezcla de agua tibia y una pequeña cantidad de jabón suave para platos usando una esponja limpia. Elimina todo el polvo, la grasa y las telarañas, luego deja que las paredes se sequen al aire por completo.
  3. Rellena cada agujero y abolladura. Examina la pared en busca de agujeros de clavos, golpes o arañazos. Usa una espátula para presionar masilla ligera en los agujeros, rellenándolos ligeramente para compensar la contracción a medida que se secan.
  4. Nivela todo para que quede liso y uniforme. Una vez que la masilla esté completamente seca, usa papel de lija de grano fino para nivelar los parches hasta que queden perfectamente al ras con la pared. Lija suavemente el resto de la pared para eliminar cualquier punto alto o goteo antiguo.
  5. Deshazte de cada mota de polvo. Usa una aspiradora con un accesorio de cepillo o un paño de microfibra seco para eliminar todo rastro de polvo de lijado. Limpia las paredes una vez más con un paño limpio y ligeramente húmedo.
  6. Cinta en cada borde y esquina. Aplica cuidadosamente cinta de pintor a lo largo de los bordos de los rodapiés, los marcos de las ventanas y los marcos de las puertas. Presiona firmemente el borde de la cinta con una espátula para crear un sellado hermético.