Cómo limpiar los conductos de aire de tu casa

La limpieza de conductos de aire se hace desconectando el sistema, retirando las rejillas, aspirando el interior con una aspiradora potente y cepillando las paredes internas para eliminar polvo y residuos acumulados.

  1. Apaga el sistema de calefacción y aire acondicionado. Corta la energía eléctrica del sistema HVAC desde el interruptor principal y también desde el termostato. Esto evita que el sistema se encienda mientras trabajas y previene que el polvo removido circule por toda la casa. Espera al menos 30 minutos antes de comenzar para que el sistema se enfríe completamente.
  2. Retira las rejillas de ventilación. Desenrosca todas las rejillas de suministro y retorno de aire usando un destornillador. Coloca los tornillos en un recipiente para no perderlos. Si las rejillas están muy sucias, lávalas con agua tibia y jabón en el fregadero o bañera. Sécalas completamente antes de reinstalarlas.
  3. Aspira el interior de los conductos. Usa una aspiradora con manguera larga y potente succión para limpiar lo más profundo posible dentro de cada conducto. Inserta la manguera lo más lejos que puedas alcanzar y aspira lentamente mientras retiras la manguera. Repite este proceso varias veces en cada abertura para asegurar una limpieza completa.
  4. Cepilla las paredes internas. Con un cepillo de cerdas rígidas atado a una vara o cable largo, frota las paredes internas de los conductos para desprender polvo adherido y residuos. Trabaja de manera sistemática, comenzando desde el fondo hacia la abertura. Después del cepillado, aspira nuevamente para recoger los residuos sueltos.
  5. Limpia el ventilador y las bobinas. Localiza la unidad del ventilador en tu sistema HVAC y límpiala cuidadosamente con un paño húmedo. Si puedes acceder a las bobinas del evaporador, límpialas con un cepillo suave y un paño. Ten cuidado de no dañar las aletas delicadas de aluminio.
  6. Reemplaza el filtro de aire. Instala un filtro de aire completamente nuevo antes de volver a encender el sistema. Un filtro limpio mejorará la calidad del aire y mantendrá los conductos limpios por más tiempo. Verifica que el filtro esté orientado correctamente según las flechas de flujo de aire.
  7. Reinstala las rejillas y enciende el sistema. Vuelve a colocar todas las rejillas limpias en sus lugares originales y asegúralas con los tornillos. Restaura la energía eléctrica al sistema y enciéndelo desde el termostato. Deja correr el sistema por 15-20 minutos para verificar que funcione correctamente y que no haya olores extraños.