Cómo limpiar y mantener una parrilla de gas

La limpieza regular de tu parrilla de gas incluye limpiar las rejillas después de cada uso y hacer una limpieza profunda mensual del interior, quemadores y grasa acumulada.

  1. Desconecta y enfría la parrilla. Cierra la válvula del tanque de gas y desconecta la manguera. Deja que la parrilla se enfríe completamente durante al menos 30 minutos antes de comenzar la limpieza. Nunca intentes limpiar una parrilla caliente.
  2. Retira las rejillas y placas protectoras. Saca las rejillas de cocción y las placas protectoras de los quemadores. Estas piezas se pueden lavar con agua tibia y jabón para platos. Usa un cepillo de cerdas duras para quitar los residuos pegados.
  3. Limpia los quemadores. Retira los quemadores con cuidado siguiendo las instrucciones del fabricante. Usa un palillo o alambre delgado para destapar los orificios obstruidos. Limpia la superficie con un paño húmedo y sécalos completamente antes de reinstalar.
  4. Raspa y limpia el interior. Usa una espátula para raspar los residuos carbonizados del interior de la parrilla. Limpia las paredes internas con agua tibia y jabón, o usa un limpiador específico para parrillas. Enjuaga y seca completamente.
  5. Vacía y limpia la bandeja de grasa. Retira la bandeja de grasa y desecha el contenido. Lava la bandeja con agua caliente y jabón desengrasante. Si está muy sucia, déjala en remojo antes de fregar. Sécala bien antes de volver a colocarla.
  6. Limpia el exterior. Limpia la superficie exterior con un limpiador apropiado para el material de tu parrilla. Para acero inoxidable, usa un limpiador específico y un paño de microfibra, siempre en dirección del grano.
  7. Vuelve a armar y prueba. Reinstala todas las piezas en orden inverso: quemadores, placas protectoras y rejillas. Conecta el gas, abre la válvula y enciende la parrilla para verificar que todos los quemadores funcionen correctamente.