Cómo limpiar y mantener una parrilla de gas
La limpieza regular de tu parrilla de gas incluye limpiar las rejillas después de cada uso y hacer una limpieza profunda mensual del interior, quemadores y grasa acumulada.
- Desconecta y enfría la parrilla. Cierra la válvula del tanque de gas y desconecta la manguera. Deja que la parrilla se enfríe completamente durante al menos 30 minutos antes de comenzar la limpieza. Nunca intentes limpiar una parrilla caliente.
- Retira las rejillas y placas protectoras. Saca las rejillas de cocción y las placas protectoras de los quemadores. Estas piezas se pueden lavar con agua tibia y jabón para platos. Usa un cepillo de cerdas duras para quitar los residuos pegados.
- Limpia los quemadores. Retira los quemadores con cuidado siguiendo las instrucciones del fabricante. Usa un palillo o alambre delgado para destapar los orificios obstruidos. Limpia la superficie con un paño húmedo y sécalos completamente antes de reinstalar.
- Raspa y limpia el interior. Usa una espátula para raspar los residuos carbonizados del interior de la parrilla. Limpia las paredes internas con agua tibia y jabón, o usa un limpiador específico para parrillas. Enjuaga y seca completamente.
- Vacía y limpia la bandeja de grasa. Retira la bandeja de grasa y desecha el contenido. Lava la bandeja con agua caliente y jabón desengrasante. Si está muy sucia, déjala en remojo antes de fregar. Sécala bien antes de volver a colocarla.
- Limpia el exterior. Limpia la superficie exterior con un limpiador apropiado para el material de tu parrilla. Para acero inoxidable, usa un limpiador específico y un paño de microfibra, siempre en dirección del grano.
- Vuelve a armar y prueba. Reinstala todas las piezas en orden inverso: quemadores, placas protectoras y rejillas. Conecta el gas, abre la válvula y enciende la parrilla para verificar que todos los quemadores funcionen correctamente.