Cómo mantener el sistema de riego automático en perfecto estado
Mantener un sistema de riego automático requiere inspecciones regulares, ajustes estacionales y limpieza periódica de aspersores y filtros para garantizar un funcionamiento óptimo durante todo el año.
- Inspecciona visualmente todo el sistema. Camina por tu jardín mientras el sistema está funcionando para identificar aspersores dañados, fugas o zonas con riego desigual. Busca charcos de agua, aspersores torcidos o bloqueados, y áreas secas que no reciben suficiente agua. Anota cualquier problema para solucionarlo después.
- Limpia y ajusta los cabezales de aspersores. Retira los cabezales de aspersores girándolos en sentido contrario a las manecillas del reloj. Enjuágalos con agua limpia para eliminar sedimentos y residuos. Usa un palillo o alambre fino para destapar los orificios obstruidos. Reinstala los cabezales y ajusta el patrón de riego para cubrir uniformemente cada zona.
- Verifica y limpia los filtros del sistema. Localiza los filtros en las válvulas de zona y en la línea principal. Desenrosca los filtros cuidadosamente y enjuágalos bajo agua corriente. Si están muy sucios, sumérgelos en agua con vinagre blanco durante 30 minutos antes de enjuagar. Reinstala todos los filtros asegurándote de que queden bien sellados.
- Revisa las conexiones y tuberías. Examina todas las conexiones visibles en busca de fugas o corrosión. Aprieta las conexiones flojas con una llave inglesa, pero sin excederte para no dañar las roscas. Busca tuberías agrietadas o dañadas, especialmente en áreas donde puedan haber sido golpeadas por herramientas de jardinería.
- Programa el temporizador según la estación. Ajusta los horarios de riego según las necesidades estacionales de tus plantas. Durante el verano, programa riegos más frecuentes y largos, preferiblemente temprano en la mañana o al atardecer. En invierno, reduce la frecuencia y duración del riego. Verifica que la fecha y hora del temporizador sean correctas.
- Realiza el mantenimiento de invierno. Antes de las heladas, drena completamente el sistema para evitar que el agua se congele y rompa las tuberías. Cierra la válvula principal de agua y usa aire comprimido para expulsar el agua restante de todas las líneas. Cubre el temporizador con una funda protectora si permanece en el exterior durante el invierno.