Cómo preparar las llaves de agua exteriores para el invierno

Drena completamente las tuberías exteriores y cierra las válvulas internas para evitar que se congelen y revienten durante el invierno.

  1. Localiza la válvula de cierre interior. Busca la válvula que controla el suministro de agua a la llave exterior. Generalmente está ubicada en el sótano, garaje o cuarto de servicios, cerca de donde la tubería sale hacia el exterior. Puede estar marcada o tener una etiqueta identificativa.
  2. Cierra la válvula principal. Gira la válvula en sentido horario hasta cerrarla completamente. Esto cortará el flujo de agua hacia la llave exterior. Si tienes múltiples llaves exteriores, repite este proceso para cada una de ellas.
  3. Abre la llave exterior completamente. Ve al exterior y abre la llave completamente para permitir que toda el agua restante en la tubería se drene. Deja la llave abierta durante todo el invierno para evitar acumulación de presión por congelamiento.
  4. Drena el agua residual. Regresa al interior y busca el tapón de drenaje cerca de la válvula de cierre. Afloja este tapón con una llave inglesa para permitir que salga cualquier agua restante. Coloca un recipiente debajo para recoger el agua.
  5. Desconecta y guarda las mangueras. Desconecta todas las mangueras de las llaves exteriores. Drena completamente las mangueras y guárdalas en un lugar protegido del frío. Deja las mangueras enrolladas de manera que no quede agua atrapada en curvas o pliegues.
  6. Instala cubiertas protectoras. Coloca cubiertas aislantes especiales para llaves de agua o envuelve la llave con materiales aislantes como toallas viejas y bolsas de plástico. Asegura bien el material con cinta impermeable para evitar que se mueva con el viento.