Cómo vaciar y guardar las mangueras de jardín para el invierno
Vacía completamente las mangueras desconectándolas, elevando un extremo y enrollándolas desde el punto más bajo. Guárdalas en un lugar seco y protegido de las heladas.
- Desconecta todas las mangueras. Retira las mangueras de todas las conexiones exteriores, incluyendo grifos, aspersores y boquillas pulverizadoras. Asegúrate de cerrar bien las válvulas de agua antes de desconectar para evitar que quede agua residual en las tuberías.
- Drena el agua por gravedad. Mantén un extremo de la manguera elevado y camina hacia el otro extremo, permitiendo que la gravedad haga su trabajo. El agua fluirá naturalmente hacia el punto más bajo. Sacude suavemente la manguera para ayudar a que salga toda el agua atrapada.
- Elimina el agua restante enrollando. Comienza a enrollar la manguera desde el extremo más bajo hacia el más alto. Este método expulsa el agua que pudiera haber quedado atrapada en las curvas y pliegues. Desenrolla y vuelve a enrollar si es necesario para asegurar un drenaje completo.
- Inspecciona y limpia los extremos. Revisa los acoplamientos y boquillas en busca de suciedad, óxido o daños. Limpia los extremos con un cepillo pequeño y sécalos completamente. Aplica un poco de aceite ligero en las roscas metálicas para prevenir la corrosión.
- Enrolla y guarda adecuadamente. Enrolla la manguera en bucles amplios para evitar pliegues permanentes. Guárdala en un cobertizo, garaje o sótano donde la temperatura se mantenga por encima del punto de congelación. Cuelga las mangueras enrolladas en ganchos o colócalas en estantes para mantener su forma.