Cómo preparar tu aire acondicionado para el verano

Preparar el aire acondicionado para el verano incluye limpiar filtros, revisar el condensador exterior, verificar el termostato y programar mantenimiento profesional si es necesario.

  1. Cambiar o limpiar los filtros de aire. Apaga completamente el sistema y localiza los filtros, generalmente ubicados en el retorno de aire o dentro de la unidad interior. Si son desechables, reemplázalos por filtros nuevos del mismo tamaño. Si son lavables, enjuágalos con agua tibia y jabón suave, déjalos secar completamente antes de reinstalarlos. Los filtros sucios reducen la eficiencia hasta un 15% y fuerzan el sistema a trabajar más.
  2. Limpiar la unidad condensadora exterior. Apaga la energía eléctrica del condensador en el panel principal. Retira hojas, ramas y escombros alrededor de la unidad, manteniendo al menos 60 cm de espacio libre en todos los lados. Con una manguera de jardín, rocía suavemente las aletas del condensador desde adentro hacia afuera para eliminar suciedad y polvo. Evita usar presión alta que pueda doblar las delicadas aletas de aluminio.
  3. Revisar y limpiar las bobinas del evaporador. Localiza la unidad interior y retira la cubierta de acceso. Inspecciona las bobinas del evaporador en busca de suciedad o moho. Limpia suavemente con un cepillo suave o aspiradora con accesorio de cepillo. Si hay acumulación significativa de suciedad, usa un limpiador de bobinas específico siguiendo las instrucciones del fabricante. Bobinas limpias mejoran la transferencia de calor y reducen el consumo energético.
  4. Verificar el drenaje de condensado. Localiza la línea de drenaje de condensado, usualmente una tubería de PVC cerca de la unidad interior. Vierte una taza de agua en la bandeja de drenaje para verificar que fluya libremente. Si el agua no drena, usa una aspiradora húmeda para succionar obstrucciones desde el extremo exterior de la línea. Un drenaje bloqueado puede causar derrames de agua y daños por humedad.
  5. Probar el termostato. Enciende el sistema y ajusta el termostato 5 grados por debajo de la temperatura ambiente actual. Verifica que el sistema arranque dentro de unos minutos y que salga aire frío de las rejillas. Cambia las pilas del termostato si es necesario. Si tienes un termostato programable, revisa y actualiza los horarios para optimizar el consumo energético durante el verano.
  6. Inspeccionar ductos y rejillas. Revisa todas las rejillas de suministro y retorno en la casa, asegurándote de que estén abiertas y libres de obstrucciones. Inspecciona ductos visibles en el sótano o ático buscando desconexiones, daños o fugas de aire. Sella pequeñas fugas con masilla para ductos o cinta especial. Ductos en buen estado mejoran la distribución del aire y la eficiencia del sistema.