Cómo restaurar profesionalmente tu puerta exterior

El atractivo exterior vive y muere en tu umbral principal. Una puerta exterior sufre mucho por el sol, la lluvia y los cambios de temperatura, lo que significa que una mala pintura no solo se verá mal, sino que se descascarará en una temporada. Hacerlo bien requiere paciencia, especialmente en lo que respecta al trabajo de preparación que mantiene el acabado adherido al sustrato. No te apresures con los tiempos de secado ni te saltes la etapa de lijado. Un acabado profesional se define por la ausencia de marcas de brocha y un brillo perfectamente uniforme. Si tratas la puerta como un mueble fino en lugar de un material de construcción, obtendrás un aspecto de alta gama que durará años.

  1. Protege los herrajes antes de imprimar. Desenrosca la manija, el cerrojo y el aldabón. Guarda estas piezas en una bolsa etiquetada para no perder los tornillos, y usa cinta de pintor para proteger las bisagras si vas a pintar la puerta colocada.
  2. Lija a fondo toda la superficie. Frota la puerta con un limpiador desengrasante para eliminar ceras y suciedad. Una vez seca, lija toda la superficie con papel de lija de grano 120 para opacar el brillo existente y proporcionar una unión mecánica a la nueva pintura.
  3. Fija la capa base. Utiliza una imprimación a base de aceite o de adherencia de alta calidad para exteriores. Aplícala con brocha en los paneles empotrados y con un rodillo de espuma en las partes planas (estilos y travesaños) para asegurar una capa uniforme.
  4. Elimina polvo y asperezas. Una vez que la imprimación esté completamente curada, líjala ligeramente con papel de grano 220. Esto elimina cualquier pelo de brocha o mota de polvo que se haya asentado durante el secado.
  5. Aplica la capa de color metódicamente. Aplica una capa fina y uniforme de esmalte semibrillante o satinado de grado exterior. Pinta siempre primero los paneles empotrados, luego las partes horizontales y termina con las partes verticales.
  6. Sella y vuelve a montar con cuidado. Espera el tiempo de secado recomendado por el fabricante, luego aplica la segunda capa. Una vez que la capa final esté seca al tacto, vuelve a instalar los herrajes.