Cómo crear un jardín que atraiga mariposas

Para atraer mariposas necesitas plantar flores nativas ricas en néctar, crear espacios soleados protegidos del viento, proporcionar agua poco profunda y evitar pesticidas.

  1. Selecciona plantas nativas ricas en néctar. Planta flores autóctonas de tu región que florezcan en diferentes épocas del año. Las mejores opciones incluyen lavanda, verbena, zinnia, caléndula, cosmos y salvia. Agrupa las plantas del mismo tipo en conjuntos de al menos tres para crear manchas de color que las mariposas puedan detectar fácilmente desde la distancia.
  2. Crea un área soleada protegida. Ubica tu jardín de mariposas en una zona que reciba al menos 6 horas de sol directo al día. Coloca plantas más altas o instala una cerca baja en el lado donde sopla el viento predominante para crear un refugio natural. Las mariposas necesitan calor para volar y prefieren áreas tranquilas sin corrientes fuertes.
  3. Incluye plantas hospederas para la reproducción. Además de flores para néctar, planta especies donde las mariposas puedan poner huevos. Por ejemplo, planta perejil y eneldo para la mariposa cola de golondrina, o asclepias para la mariposa monarca. Estas plantas pueden verse comidas por las orugas, pero es parte del ciclo natural.
  4. Proporciona fuentes de agua poco profundas. Coloca platillos con agua de no más de 2 centímetros de profundidad, o crea charcos de barro húmedo. Agrega piedras planas o esponjas para que las mariposas puedan posarse mientras beben. Cambia el agua cada 2-3 días para evitar mosquitos.
  5. Elimina el uso de pesticidas y herbicidas. Suspende completamente el uso de químicos en tu jardín. Los pesticidas no distinguen entre plagas y mariposas, y pueden ser letales incluso en pequeñas cantidades. Usa métodos naturales como plantas repelentes o control manual de plagas.
  6. Crea espacios para refugio y descanso. Deja algunas áreas del jardín menos manicuradas con montones de hojas secas, troncos pequeños o arbustos densos donde las mariposas puedan refugiarse por la noche y en días fríos. También coloca piedras planas en áreas soleadas donde puedan calentarse en las mañanas.