Instalación de un Nuevo Grifo de Baño
Reemplazar un grifo de baño es uno de esos proyectos que parecen intimidantes hasta que realmente lo empiezas, y luego te das cuenta de que la mayor parte del trabajo es solo acceso y apretar conexiones a mano. Un grifo que gotea, un caño corroído o simplemente querer algo que combine con tu estilo son razones válidas para cambiarlo. La instalación real lleva de dos a tres horas si eres metódico, y necesitarás herramientas básicas que probablemente ya tengas. Lo más importante es tomarte tu tiempo debajo del lavabo, acostumbrarte al espacio y no apretar demasiado nada: los herrajes de latón y plástico se desgastan fácilmente. Cuando se hace bien, su nuevo grifo estará sólido, funcionará silenciosamente y no goteará ni una sola gota.
- Cierre el agua. Localice las válvulas de cierre debajo del lavabo: una para agua caliente, una para fría. Gire ambas en sentido horario hasta que se detengan. Si su hogar no tiene válvulas de cierre individuales, cierre el suministro principal de agua. Abra el grifo de arriba para liberar cualquier presión restante en las líneas, luego deje correr un poco de agua para confirmar que el suministro está cortado.
- Desconecte las líneas de suministro. Coloque un cubo pequeño debajo de las líneas de suministro donde se conectan al grifo. Usando una llave ajustable o una llave de lavabo, desenrosque las tuercas de conexión que sujetan las líneas de suministro de agua caliente y fría a los puertos de entrada del grifo. Aún saldrá agua goteando de las líneas, eso es normal. Deje las líneas de suministro sueltas a un lado donde no goteen sobre nada importante.
- Desmonte el mecanismo del tapón. Si su lavabo tiene un tapón con un mecanismo de elevación, localice la varilla de elevación horizontal que conecta la manija del grifo al conjunto del desagüe debajo del lavabo. Desenrosque el clip de horquilla o la tuerca del clip que sujeta la varilla de elevación al mecanismo vertical del tapón. Separe la varilla de elevación del mecanismo y tire cuidadosamente de ella hacia arriba a través del cuerpo del grifo para retirarla.
- Retire los pernos de montaje. Vaya a la parte superior del lavabo y localice los pernos o tuercas de montaje que sujetan la base del grifo al lavabo. Estos suelen estar debajo de la cubierta con tuercas grandes a las que se puede acceder desde abajo, o a veces son accesibles desde arriba si el grifo tiene un collar o anillo. Use una llave o un casquillo (o una llave de lavabo desde abajo) para quitar estos pernos. El grifo ahora estará suelto en la parte superior y listo para ser retirado.
- Retire el grifo viejo. Levante el grifo viejo hacia arriba y fuera del lavabo. Es posible que deba moverlo suavemente de lado a lado para retirar cualquier sellador de silicona alrededor de la base. Colóquelo en la cubeta del lavabo e inspeccione los orificios de montaje en la cubierta del lavabo; probablemente verá acumulación de minerales o silicona vieja. Raspe cualquier sellador seco con un raspador de plástico o una tarjeta de crédito vieja, y limpie el área con un paño húmedo.
- Coloque y selle el nuevo grifo. Verifique que los orificios de montaje de su nuevo grifo se alineen con los orificios de su lavabo. La mayoría de los grifos nuevos vienen con una junta de goma o un sello de espuma que va debajo de la base del grifo; colóquela ahora. Si su grifo no incluye uno, aplique un cordón delgado de sellador de silicona alrededor de la parte inferior de la base del grifo. Esto evita que el agua corra por debajo y se acumule. Baje el grifo a su posición, céntrelo y presione firmemente.
- Apriete los pernos de montaje. Desde debajo del lavabo, apriete a mano los pernos o tornillos de montaje primero para asegurarse de que el grifo esté nivelado. Luego, use una llave para apretarlos; apretado significa lo suficientemente apretado como para que el grifo no se mueva, no apretado con fuerza de gorila. Apretar demasiado puede agrietar el lavabo o dañar los pernos. La base del grifo debe sentirse sólida cuando la empuja suavemente desde arriba.
- Vuelva a colocar el mecanismo del tapón. Si su nuevo grifo tiene un tapón de drenaje, introduzca la varilla de elevación a través del cuerpo del grifo desde arriba. Desde abajo, conecte la varilla al mecanismo vertical del tapón usando el clip de horquilla o la tuerca del clip que vino con el grifo. La conexión debe permitir que la varilla se mueva libremente hacia arriba y hacia abajo aproximadamente una pulgada sin resistencia. Apriete la tuerca del clip firmemente, pero no la fuerce.
- Vuelva a colocar las líneas de suministro. Apriete a mano los conectores de las líneas de suministro a los puertos de entrada del grifo primero: uno a caliente, uno a frío. Asegúrese de que estén asentados, luego use una llave para apretarlos otro cuarto a media vuelta. Deben estar lo suficientemente apretados como para que no goteen, pero no debería necesitar herramientas para apretarlos más allá del apriete manual más una fracción de vuelta. Si alguna línea está dañada o doblada, reemplácela ahora antes de probar el agua.
- Pruebe si hay fugas. Gire las válvulas de cierre en sentido contrario a las agujas del reloj lentamente; dé al sistema diez segundos para presurizar. Abra el grifo y deje correr agua caliente y fría durante un minuto completo para eliminar cualquier residuo. Cierre el grifo, luego inspeccione cuidadosamente cada punto de conexión debajo del lavabo con una toalla de papel seca. Busque goteos en las conexiones de las líneas de suministro, los puertos de entrada del grifo y el área del mecanismo del tapón. Una sola gota en unos segundos es normal; un goteo o chorro constante significa que una conexión necesita ser apretada.
- Limpieza final y verificación. Si se derramó sellador de silicona alrededor de la base del grifo mientras lo presionaba, límpielo con un paño húmedo antes de que se seque. Haga correr agua caliente y fría por el grifo varias veces, verificando que ambas posiciones de las manijas funcionen suavemente y que el flujo de agua sea uniforme. Pruebe el tapón de drenaje presionando la manija hacia arriba y hacia abajo; debe sellar y liberar sin atascarse. Seque el grifo y verifique el cromo, níquel o acabado en busca de huellas dactilares o residuos.