Cómo instalar una junta de puerta
Las corrientes de aire en las puertas de las habitaciones no solo son un problema de confort, sino un verdadero devorador de energía que expulsa eficientemente el aire caliente de la habitación al exterior en invierno. Si ve luz a través de la rendija del suelo con la puerta cerrada o siente una corriente de aire en los tobillos, la hoja de la puerta no está a ras con el suelo. Instalar una junta de puerta adecuada, también conocida como bloqueador de corrientes de aire o junta de cepillo, es una de las inversiones más rentables para cualquier dormitorio. Una habitación bien sellada no solo proporciona más calor, sino que también reduce la transmisión de ruido del resto de la casa, lo que es esencial para un sueño reparador.
- Medir la holgura. Mida la distancia entre el borde inferior de la hoja de la puerta y el suelo en tres puntos diferentes para asegurarse de que el suelo esté nivelado. Utilice la medida más grande como base para elegir la junta.
- Limpiar la hoja de la puerta. Limpie a fondo la parte inferior de la hoja de la puerta con alcohol de limpieza o aguarrás para eliminar el polvo, la grasa y los residuos de cera. La cinta adhesiva de la junta solo se adherirá permanentemente a una superficie limpia.
- Cortar la junta. Coloque la junta contra la hoja de la puerta y marque el ancho exacto con un lápiz. Utilice una sierra para metales o unas tijeras resistentes para cortar el perfil a la medida correcta.
- Comprobar la posición. Sostenga la junta cortada contra la puerta para comprobar su ajuste. El cepillo o la tira de goma deben tocar ligeramente el suelo sin obstaculizar el proceso de apertura de la puerta debido a una fricción excesiva.
- Fijar la junta. Retire la película protectora de la cinta adhesiva y presione la junta de manera uniforme y firme contra la puerta. Comience por un lado y avance lentamente hasta el final.
- Colocar los tornillos. Si la junta tiene agujeros pretaladrados, márquelos en la madera. Taladre previamente con una broca fina para madera para evitar que la hoja de la puerta se astille y atornille la junta firmemente.