Cómo instalar un sistema automatizado de riego de jardines

El riego es la diferencia entre un jardín que lucha y uno que prospera, pero pocos de nosotros tenemos el horario para gestionarlo perfectamente cada mañana. Automatizar tu riego transforma una tarea diaria en un sistema de manos libres que entrega la cantidad exacta de humedad que tu suelo necesita exactamente cuando más la necesita. Bien hecho, tu sistema debería ser casi invisible, con tuberías ocultas bajo el mantillo y emisores colocados con precisión en la base de tus plantas. Esta configuración elimina el desperdicio de agua de los aspersores aéreos y asegura que tus plantas se mantengan hidratadas incluso cuando estás de vacaciones o ocupado con las exigencias de la semana.

  1. Dibuja antes de cavar. Mide la distancia desde tu grifo exterior hasta la planta más lejana. Dibuja tus bancales para calcular la longitud total del tubo de riego principal y el número de emisores necesarios.
  2. Monta primero el temporizador. Enrosca el temporizador de riego a pilas directamente en tu grifo exterior. Apriétalo a mano hasta que esté firme para evitar fugas, pero evita usar herramientas que puedan agrietar la carcasa de plástico.
  3. Conecta la línea de suministro principal. Conecta el dispositivo antirretorno y el regulador de presión a la salida del temporizador. Conecta tu tubo de polietileno principal de 1/2 pulgada al regulador usando un conector de grifo de bloqueo.
  4. Fija el recorrido principal. Extiende tu línea principal de polietileno a través de tus bancales de jardín a lo largo de la base de tus plantas. Asegura el tubo al suelo usando estacas de paisajismo cada dos o tres pies para mantenerlo en su lugar.
  5. Perfora y coloca los emisores. Usa una herramienta punzonadora para crear aberturas en la línea principal en cada ubicación de planta. Inserta tubos de distribución de 1/4 de pulgada o emisores de goteo directamente en estos agujeros.
  6. Verifica cada goteo. Haz funcionar el sistema durante cinco minutos antes de colocar el tapón final para purgar cualquier suciedad o residuo que haya entrado en la línea. Una vez limpio, asegura el tapón final y verifica que cada emisor gotee a la velocidad deseada.