Cómo instalar una cocina de gas
Una cocina de gas es el caballo de batalla de la cocina moderna, que exige tanto precisión como respeto por la seguridad. Al renovar tu estación de cocina, estás manejando una conexión directa al suministro de combustible de tu hogar, lo que significa que cada sello debe ser perfecto y cada conexión verificada. Una instalación adecuada garantiza que tu cocina siga siendo un entorno seguro para tu familia, al tiempo que proporciona un calor constante y fiable para tus preparaciones. Bien hecho, este proyecto es una cuestión sencilla de sustituir herrajes y confirmar la integridad hermética. Tratarás con equipos pesados, así que ten un ayudante cerca para la colocación, y nunca te apresures en el proceso de conexión hermética al gas. Al terminar, la unidad debe estar nivelada, la línea de gas no debe tener tensión y la cocina debe oler a cocina, no a combustible.
- Corta el flujo de gas primero. Localiza la válvula de cierre detrás de tu cocina actual y gira la manija un cuarto de vuelta hasta que esté perpendicular a la tubería. Si no hay una válvula de cierre detrás de la unidad, encuentra la válvula de cierre principal de gas de tu casa, generalmente ubicada en el medidor, y ciérrala.
- Desliza con cuidado. Desliza la vieja cocina con cuidado para evitar rayar el suelo. Usa dos llaves ajustables, una para sujetar la tubería firmemente y la otra para aflojar el conector, para evitar que el torque retuerza la tubería de la pared.
- Sella esas roscas firmemente. Limpia las roscas del pezón de la tubería de suministro de gas. Aplica una pequeña cantidad de cinta de teflón amarilla para gas o compuesto para juntas de tuberías específicamente clasificado para gas en las roscas macho.
- Enrosca el nuevo conector. Enrosca el nuevo conector de gas a la válvula de suministro y a la entrada de la cocina. Aprieta con dos llaves para asegurar un sello sólido sin apretar demasiado, lo que puede agrietar los accesorios.
- Las burbujas significan peligro. Abre el gas lentamente. Mezcla una solución de partes iguales de jabón para platos y agua y aplícala a cada punto de conexión con un cepillo, buscando burbujas que indiquen una fuga.
- Nivela, ancla y asegura. Desliza la nueva cocina en su lugar y ajusta las patas niveladoras en la base hasta que la unidad esté perfectamente plana. Si la unidad incluye un soporte antivuelco, atorníllalo firmemente al suelo o a los montantes de la pared según la plantilla del fabricante.