Cómo mantener los filtros de tu campana extractora
La grasa es el enemigo silencioso de tu sistema de ventilación de cocina. Una campana extractora funciona extrayendo aceites y humedad del aire a través de un filtro antes de ventilar el aire o recircularlo de nuevo a tu espacio. Cuando ese filtro se satura, la grasa no tiene a dónde ir sino a tus gabinetes, tu techo y, eventualmente, de regreso a la comida que estás tratando de cocinar. Los filtros bien mantenidos hacen más que solo mantener tu cocina con un olor fresco; extienden la vida útil del motor de tu campana al reducir la resistencia y evitar la acumulación de grasa en los conductos internos. Una campana limpia es silenciosa, eficiente y reduce significativamente el riesgo de incendio asociado con la acumulación de residuos combustibles. Gestionar esto es simple, económico y lleva menos tiempo que lavar un juego de platos.
- Conoce tu tipo de filtro. Verifica si tu campana utiliza paneles de malla metálica extraíbles, filtros deflectores o cartuchos de carbón secundarios. Los tipos metálicos son reutilizables y van en el fregadero o lavavajillas, mientras que los filtros de carbón son almohadillas porosas no lavables destinadas al reemplazo.
- Libera y baja con seguridad. La mayoría de los filtros de malla o deflectores tienen un cierre de resorte o una pequeña pestaña que les permite deslizarse fuera del marco. Tira suavemente de la pestaña o libera el cierre para que el filtro caiga, apoyándolo desde abajo para que no caiga sobre la estufa.
- Remoja la grasa. Llena tu fregadero con agua hirviendo y una cantidad generosa de jabón desengrasante para platos. Deja que los filtros metálicos remojen de 15 a 20 minutos para descomponer el aceite endurecido.
- Cepilla y enjuaga a fondo. Usa un cepillo de cerdas de nailon para frotar suavemente la malla o los deflectores después de remojarlos. Enjuaga a fondo con agua caliente hasta que el metal parezca limpio y no queden residuos pegajosos.
- Asegura un secado completo. Coloca los filtros verticalmente en un escurridor o apóyalos contra una toalla. Asegúrate de que estén completamente secos antes de volver a instalarlos para evitar que la humedad sea succionada hacia el motor.
- Instala filtros de carbón nuevos. Si tu campana no tiene conducto, retira la almohadilla del filtro de carbón vieja y deséchala. Desliza o engancha el nuevo filtro en las ranuras designadas, asegurándote de que quede al ras contra el filtro metálico.