Cómo Aislar una Trampilla del ático

Una trampilla de ático con corrientes de aire es a menudo la mayor fuga de aire en una casa, actuando como una chimenea que extrae aire acondicionado costoso de tu espacio habitable y lo arroja a las vigas. Debido a que estos paneles rara vez encajan perfectamente contra el marco, permiten que las corrientes de convección circulen polvo, fibras de aislamiento y alérgenos por toda la casa cada vez que se enciende la calefacción o el aire acondicionado. Reparar esto es un proyecto de alto impacto que requiere una inversión mínima pero se amortiza en ahorros de energía en unos pocos meses. Cuando se hace bien, la trampilla sellará herméticamente contra sus topes y proporcionará una barrera térmica entre tus habitaciones acondicionadas y el ático sin acondicionar, haciendo que tu sistema HVAC trabaje significativamente menos para mantener una temperatura constante.

  1. Deja completamente limpio el marco. Retira cualquier cinta de espuma quebradiza o residuo de adhesivo existente del marco de la trampilla. Limpia las superficies con un paño húmedo para asegurar que el nuevo burlete se adhiera de forma segura.
  2. Sella cada borde herméticamente. Aplica burletes autoadhesivos de EPDM o vinilo en la superficie superior del marco donde descansa la puerta de la trampilla. Asegúrate de que no haya huecos en las esquinas para crear un sello hermético continuo.
  3. Ajústalo para un cierre suave. Mide el largo y el ancho de la puerta de la trampilla del ático. Resta media pulgada a estas dimensiones para permitir facilidad de movimiento al cerrar el panel.
  4. Corta la espuma según las especificaciones exactas. Usa un cúter con una cuchilla nueva para marcar y romper el panel de aislamiento de espuma rígida según tus dimensiones medidas. Apunta a un grosor de al menos dos pulgadas para una máxima resistencia térmica.
  5. Fija la espuma de forma segura. Utiliza adhesivo de construcción o tornillos largos con arandelas grandes para fijar el panel de espuma a la parte superior de la trampilla del ático. Si usas tornillos, pre-taladra los agujeros para evitar agrietar la madera.
  6. Encuentra y repara fugas. Cierra la trampilla y verifica que comprima los burletes de manera uniforme. Ilumina con una linterna alrededor de la trampilla cerrada desde el lado del ático para buscar cualquier fuga de luz visible.